17.4.14

JUSTICIA PENAL E INTERESES DE CLASE.

Según enseña Zaffaroni, "el poder no es algo que se tiene, sino algo que se ejerce, y puede ejercérselo de dos modos, o mejor, admite dos manifestaciones: la discursiva (o de legitimación) y la directa"."Los juristas (penalistas) ejercen tradicionalmente –desde las agencias de reproducción ideológica, el poder discursivo de legitimación del ámbito punitivo, pero muy escaso poder directo, que está a cargo de otras agencias. Su propio poder discursivo se erosiona con el discurso de las agencias políticas y de comunicación, paralelo y condicionante del elaborado por los juristas en sus agencias de reproducción ideológica (universidades, institutos, etc). El poder directo de los juristas dentro del sistema penal se limita a los pocos casos que seleccionan las agencias ejecutivas, iniciando el proceso de criminalización secundaria, y se restringe a la decisión de interrumpir o habilitarla continuación de ese ejercicio".
El rol social del jurista, es, de esta manera, profundamente cultural, y se entrama con narrativas y prácticas que, en orden a la cuestión criminal, pueden ser restauradores y conservadores o, por el contrario, en algunos casos, y bajo determinadas condiciones, asumir formas emancipatorias. Las agencias de decisión jurisdiccional en el ámbito penal, expresan su poder de manera directa.
Si esas agencias de la jurisdicción se encuentran copadas o hegemonizadas por burócratas que se aferran a una concepción banal, conservadora, policíaca, violatoria de los derechos y las garantías de los individuos y grupos sociales más desfavorecidos, sus formas de administrar y resolver la conflictividad pueden conocerse de antemano.
Siempre el burocratismo podrá sacar ases (no necesariamente ingeniosos) de la manga para denostar y –en definitiva- derrotar las causas más justas. Los argumentos nunca será un obstáculo demasiado importante para lograr estos objetivos restauratorios y, por el contrario, la costumbre legitima, en estos casos,  una suerte de reivindicación del propio primitivismo. No se trata de meros "acontecimientos" aislados, de las miríadas microfísicas de Foucault, sino de los aparatos ideológicos y represivos del Estado interactuando de manera sistémica, coaligados para reproducir las condiciones de explotación de las sociedades, para garantizar la sumisión de los grupos sociales más vulnerables. Muchas veces, a través de la cárcel, y muchas otras, añadiendo al castigo "legal" otras formas de sufrimiento adicionales. Son jueces del Estado de policía y no del Estado de Derecho. Casi, jueces parapoliciales, partícipes de un macrorelato totalizante. Creados mediante débiles mecanismos de selección, responderán -siempre- a las pulsiones anticonvencionales e inconstitucionales de los poderes de clase a los que también custodian otros poderes del Estado. Se trata de poderes de la superestructura que garantizan una estructura económica y social determinadas ¿Es esto marxismo? ¿Hablamos en clave marxista? Sí, por supuesto. Pero eso, en definitiva, no es lo que interesa. Lo que importa es destacar las perspectivas y las miradas existenciales frente a horrores tales como el poder punitivo exaltado de los estados, empezando por el poder penitenciario que nadie, o casi nadie, se atreve a cuestionar en el país. Ni las agencias políticas, ni tampoco la mayoría de las jurídicas. Para todas ellas, el existencialismo no se vincula al humanismo. Al revés de lo que Sartre sugería.

13.4.14

LA PRENSA HEGEMÓNICA Y EL CASTIGO: DE CURIOSIDADES, INSIDIAS Y LOS DESPREVENIDOS DE SIEMPRE

La mayoría de los grandes medios de comunicación argentinos  acompañaron, siempre, los excesos que en materia de exacerbación del poder punitivo expresara el Estado a lo largo de la historia reciente del país. Desde la tergiversación grosera y cruel mediante la que exhibían los fusilamientos de la dictadura cívico militar como “enfrentamientos”, que además  justificaban y en algunos casos alentaban, hasta una retórica complaciente con la mano dura y el recorte de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos frente a una convenientemente manipulada “inseguridad”. Ésta ha sido la constante de una prensa conservadora, a veces banal, casi siempre aliada a los intereses de las clases dominantes y los sectores más concentrados del capital transnacional.


Llamativamente, estos aparatos ideológicos han decidido, en los últimos tiempos, redoblar sus esfuerzos retóricos y avanzar (también) sobre las políticas que en materia de Derechos Humanos ha llevado adelante el gobierno nacional desde 2003 a la fecha, especialmente en lo que concierne a la forma en que ha resuelto la situación de las personas acusadas y condenadas por delitos contra la Humanidad. Para eso, no han tenido más que valerse de algunas autorizadas voces, tan honestas intelectualmente como desprevenidas políticamente, que accedieron ingenuamente  a escribir en esos diarios inescrutables artículos críticos respecto de la modalidad de gestionar la conflictividad del gobierno, que, más allá de implicar exhibiciones ampulosas  de potencialidad discursiva, les han proporcionado a estos medios las excusas justas para intentar saldar cuentas, en última instancia,  con la realidad de cientos de genocidas juzgados y condenados por tribunales de la República. Que es la intencionalidad que, en realidad, los animaba.

12.4.14

A VEINTE AÑOS DEL GENOCIDIO DE RUANDA


     “La palabra constituye por lo tanto un desafío considerable. En primer lugar la de los sobrevivientes. Pero, más allá del testimonio de las víctimas, ¿podrá la sociedad reconstruirse sin que hablen todos, incluso los verdugos? Por ahora, la palabra de los genocidas está cautiva: tienen que salvar sus vidas, atenuar sus crímenes, proteger a sus familias. Ahora bien, “la memoria del verdugo forma parte de la memoria”, estima José Kagabo, de origen ruandés, profesor en la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Durante las plegarias dominicales se intenta una “aseptización colectiva” de los acontecimientos mediante el intercambio. El diálogo es el único medio para volver a tejer los lazos sociales, reconstruir las ganas de volver a vivir juntos. Simon Gasiberege, profesor de psicología en la UNR, organiza en las colinas encuentros entre verdugos y víctimas, para que unos y otros puedan expresar su sufrimiento. Es una empresa de largo aliento. Los hutus son estigmatizados, mientras que los miembros de esa etnia que se mostraron favorables a una Ruanda unitaria figuraron entre las primeras víctimas. “Hay que ir hacia una justicia conciliadora”, opina Gasiberege. Además, al confesar sus crímenes, los torturadores pueden reconocer el dolor del otro. Todo sufrimiento necesita ser reconocido”[1].

“El ambicioso experimento de Ruanda en la justicia transicional dejará un legado mixto.Los tribunales han ayudado a los ruandeses a entender mejor lo que sucedió en 1994, pero en muchos casos juicios deficientes han dado lugar a errores en la administración de justicia” (Daniel Bekele, director de África para Human Rights Watch). 

El genocidio de Ruanda ocurrió en apenas cien aciagos días, entre el 6 de abril y el 17 de julio de 1994. La mayoría de los crímenes se perpetraron durante las primeras cinco semanas, y por supuesto los registros sobre los mismos varían y son inciertos[2]. Se cumplen veinte años de ese proceso silenciado de aniquilamiento.
Se sabe que entre 500.000 y 1.000.000 de tutsis fueron masacrados en tan poco tiempo, y que hubo cientos de miles de ataques sexuales de increíble crueldad, en lo que constituyó una de las características distintivas de la terrible masacre  silenciada[3]. Actualmente se estiman en 20.000 las personas nacidas como frutos de violaciones durante el genocidio.La matanza exhibe, no obstante, otra particularidad que debe ser advertida inicialmente, por su importancia decisiva en el conflicto, cual es la conducta intencionadamente omisiva de las grandes potencias mundiales (en especial los otrora países coloniales y los Estados Unidos), el fracaso de la ONU y la fatídica participación activa francesa que terminó siendo una de las precondiciones que más certeramente ayudan a comprender el exterminio[4].



[1]  Robert, Anne-Cécile: “Convivir con el genocidio”, Le Monde Diplomatique (el dipló), Número 13, Julio de 2000, pp. 30 y 31.
[2] Straus, Scott: “Ruanda y Darfur: un análisis comparativo”, en “Revista de Estudios sobre Genocidio”, Volumen 3, Eduntref, noviembre de 2009, p. 9.
[3] Straus, Scott: “Ruanda y Darfur: un análisis comparativo”, en “Revista de Estudios sobre Genocidio”, Volumen 3, Eduntref, noviembre de 2009, p. 9
[4]  Braeckman, Colette: “A 10 años de un genocidio anunciado”, Le Monde Diplomatique (“el Dipló”), Nº 57, marzo de 2004, pp. 21 y 22.

8.4.14

ABOLICIONISMO PENAL. ALGUNAS RESPUESTAS A LOS DISPARATES DE MACRI, MASSA, COHEN AGREST, MASLATÓN Y CÍA.

Por Maximiliano Postay (*)

En las últimas semanas -a raíz de la presentación de un anteproyecto de Código Penal elaborado conjuntamente por actores de diferentes procedencias ideológicas, la inmediata campaña en su contra impulsada por el diputado nacional Sergio Massa, la vocación del ex intendente de Tigre por reverenciar cuasi religiosamente la lógica de “premios y castigos”, la inmediata exaltación de esta mirada por parte de otros líderes opositores y la reciente multiplicación de linchamientos populares en diferentes ciudades del país, promovidos, exaltados y justificados por los habituales adoradores de “la ley y el orden”, “la mano dura” y “la tolerancia cero”- de un modo harto peculiar, y por demás confuso, se ha escuchado en los medios de comunicación masivos, quizás como nunca antes, hablar de “abolicionismo penal”.


Frases como “el abolicionismo no conduce a nada” o “el abolicionismo nos está degradando como sociedad” o “la culpa de la inseguridad la tienen los jueces abolicionistas” -en boca de familiares de víctimas que consideran insuficiente condenar a un ser humano a más de veinte años de cárcel, un jefe de gobierno feliz por tener a su hija “segura” viviendo muy lejos del distrito que él mismo conduce o un resucitado operador neoliberal, grotesco y peligroso en idénticas proporciones- demuestran lo poco que se sabe acerca de esta corriente, lo poco que se quiere saber al respecto y la perversa campaña de desnaturalización que esta concepción política ha padecido, cuanto menos, durante los últimos treinta años.

7.4.14

EL DIOS DE WITTGENSTEIN

Por Ignacio Castro Rey (*)


Aparte de su respeto casi místico por lo religioso, apenas hay desarrollos sistemáticos sobre esta cuestión, sólo algunos “versos sueltos” –aunque casi inolvidables- en el Tractatus logico-philosophicus. Una obra que, como es sabido, causó sensación. El propio Russell, que reconoce entender de la misa apenas la mitad, no deja de manifestar su estupor en la Introducción que generosamente elabora para el anómalo libro de su amigo vienés.

“La visión del mundo sub specie aeterni es su contemplación como un todo –limitado-. Sentir el mundo como un todo limitado es lo místico.” (Tractatus, 6.45)Es tal la sensación que produce este hombre solitario, atractivo y sórdidamente elegante, que un día el celebérrimo Keynes, después de un encuentro casual con Wittgenstein, comenta: “Hoy estaba Dios en el tren de las 8.15”. ¿En qué estriba esta aureola, que se prolonga hasta hoy?

SINGAPUR

Entre tanta basura fascistizante que no casualmente pulula en estos momentos en las redes sociales, hay una consigna que llama la atención, no por alguna connotación original en especial, sino porque, justamente, compendia y resume, promedia y grafica, los límites de los discursos banales de mano dura que pretenden hacernos retroceder a la época de las cavernas en materia de estrategias de administración de la conflictividad social. Como no podía ser de otra manera, también en este caso el rasgo fundamental de la proclama ("Cómo uno de los países más violentos del mundo acabó con la delincuencia") culmina en un llamado a una "solución"  sustentada en base a una simplificación grosera de una cuestión particularmente compleja. Esa convocatoria, que pone como ejemplo de "lucha contra la delincuencia" a Singapur (sic), concluye con una "moraleja" que reiteran y comparten los incautos, los autoritarios, los desprevenidos, los desinformados, los que han tenido la peregrina idea de ponerse a opinar respecto de una temática que ignoran olímpicamente, pero también los que estimulan la masacre aprovechando el “estado de emergencia” sobre el que nos advertía Giorgio Agamben:  "las soluciones existen, solo faltan huevos para llevarlas a cabo y perder el miedo a ser políticamente incorrecto", arenga sin pudor alguno el posteo . Si asumimos ambos "desafíos", entonces, seremos como Singapur.
¿Que para ser políticamente incorrecto, como postula la nota, deberíamos violar la Constitución Nacional y los Pactos y Tratados Internacionales a los que se ha obligado la Argentina? Un detalle menor. Singapur lo hizo, a pesar de que (gracias al libelo por avisarnos), en aras de obtener tamaños logros en materia securitaria, "ha sido censurado" por Amnistía Internacional.

Ahora bien: ¿qué implica realmente Singapur en términos de organización social democrática, vigencia de derechos civiles y políticos, libertades públicas y respeto a los Derechos Humanos? 

2.4.14

LINCHAMIENTOS Y GENOCIDIOS: GENEALOGÍA DE LOS CRÍMENES DE MASA.

Sucesivos actos de barbarie, en apariencia inusitados, recorren la Argentina. Hechos conmovedores, hasta ahora impensados para la mayoría de la población, comienzan a sucederse en distintos puntos del territorio. Con la misma lógica con la que estos ataques brutales han ocurrido en distintos países de la región y del mundo, la excusa es -también aquí- la iracundia "ciudadana", que apela a técnicas de neutralización canallas. En este caso, la exhibición de estos crímenes como respuestas “vecinales” frente a un pretendido estado “ausente”. Curiosa caracterización de un país que tiene muchos más efectivos dedicados a la seguridad que a la defensa, lo que da la pauta de la data sostenida en la construcción falaz de una hipótesis de conflicto al interior de sus fronteras. Que equivale a decir, a la construcción de un (nuevo) enemigo interno.

Los crímenes son horrendos y masivos. Su masividad no solamente depende del número de víctimas, sino de las ya mencionadas lógicas mediante las cuales los criminales las construyen. La misma concepción que ha precedido a los genocidios.

30.3.14

SARTRE Y LA VIOLENCIA (A PROPÓSITO DE UN ARTÍCULO DE ANÍBAL ROMERO)

Jean Paul Sartre fallece, luego de un ocaso estragoso y prolongado, el 15 de abril de 1980, hace ya casi 34 años. Su féretro fue acompañado por una multitud estimada en 50.000 personas. Nunca antes, el entierro de un filósofo había concitado semejante movilización popular.
Sin embargo, al parecer, el gigante del existencialismo humanista  dista de descansar en paz. A los frecuentes cuestionamientos que le dedican algunos colegas contemporáneos (tal el caso de Michel Onfray, postura verdaderamente sorprendente en un intelectual de izquierda), criticando no solamente la formidable obra del autor de “El existencialismo es un humanismo”, sino también su coherencia política y las desventuras de su propia biografía, deben agregarse aquellos que, finalmente, eligen jaquear la consistencia de sus formulaciones ideológicas.
Entre estas últimas aproximaciones críticas se encuentra un texto  de Aníbal Romero, “Sartre: Filosofía de la Violencia”. El artículo es de 1999, dato éste para nada menor a la hora de contextualizar esta tentativa de deconstrucción de la concepción sartreana y su intencionada exhibición como un producto de  contradicciones filosóficas e ideológicas múltiples e, incluso, de impudorosa deshonestidad intelectual.
Según Romero, la vocación libertaria y autonómica de Sartre, eje central de toda su concepción filosófica, aparece “enterrada entre los inmensos y oscuros espacios de El ser y la nada” (p. 1). De inmediato trae a colación la concepción dual de la libertad en Isaiah Berlin y luego se las arregla para incrustar, en los primeros renglones de su trabajo, una cita de Vargas Llosa. Mucho mejor. Comienza a clarificarse, así, la línea argumental de la crítica y su direccionalidad ideológica.


A continuación, el autor identifica a Sartre con una postura de “libertad negativa extrema”, y a partir de allí ve allanado el camino para arriesgar sin cortapisa: “ Así lo confirmó, con característico radicalismo, en un ensayo parcialmente autobiográfico de 1961, cuando dijo que “en el fondo de mi corazón, yo era (en los años 40 principalmente) un rezagado del anarquismo”. Sartre habla acá en el pasado, pues pretendía haber superado ese “anarquismo” de sus primeros tiempos, a través de su esfuerzo por integrar en el plano  filosófico y de la acción histórica su existencialismo (una filosofía profundamente  individualista), con el marxismo. Como veremos, no solamente Sartre fracasó en  su intento de ensamblar dos visiones del mundo esencialmente antagónicas, sino que en el camino comprometió su honestidad intelectual, y convirtió lo que  en principio fue una filosofía de la violencia de los individuos entre sí, en una filosofía de la violencia como eje y destino de la historia y de la colectividad humana en general”.

22.3.14

LA DEFENSA PÚBLICA PIDE LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LA DETENCIÓN POR "AVERIGUACIÓN DE ANTECEDENTES" EN LA PAMPA

El Ministerio Público de la Defensa acaba de interponer una acción de Habeas Corpus tendiente a que se declare la inconstitucionalidad del artículo 9, inciso c) de la Norma Jurídica de Facto N° 1064, en virtud de la amenaza actual, inminente y concreta que padecen habitualmente los ciudadanos que habitan o se encuentran en tránsito en la Provincia de La Pampa, en la medida que dicha norma de facto permanezca vigente. 

Ello con especial impacto entre los ciudadanos provenientes de grupos sociales vulnerables, que por su condición o extracción social exhiban mayor nivel de exposición frente a los organismos de control social punitivo o los aparatos represivos del Estado, con motivo, precisamente, de las reiteradas violaciones contra  la libertad ambulatoria que de manera arbitraria se perpetran contra los mismos.



CONTRA LA DEMAGOGIA PUNITIVISTA

El Acuerdo por una Seguridad Democrática (ASD), integrado por referentes políticos y sociales de diversos partidos y organizaciones, presentó hoy en el Salón Azul del Congreso Nacional un documento titulado “Para más seguridad, más democracia” que denuncia el carácter demagógico que se quiere imponer a la discusión pública en torno del anteproyecto de reforma del Código Penal y reivindica la necesidad de dar un debate abierto, plural y con rigor técnico en el parlamento que permita arribar a soluciones efectivas en materia de seguridad.

16.3.14

VIVIR, PENSAR, HUIR

Por Ignacio Castro Rey (*)
Igual hoy que hace mil años, pensamos porque vivir es muy difícil. Eso es todo. ¿Muerte de la filosofía, muerte del arte, muerte de la religión? ¿Ya no se puede pensar o vivir como antes? ¡Ja! Ya nos gustaría. La exterioridad, una violenta contingencia del mundo, no va a dejar de presionar esta vida mortal, por mucho que el patético orgullo de la llamada “sociedad del conocimiento” pretenda haber llegado a no se sabe qué nivel de control sobre lo real.

Bajo lo que Simone Weil llamaba la “superstición de la cronología”, no van a ceder en el mundo ni una irresponsable alegría, ni el coraje –a veces hasta la muerte- de muy distintas banderas. Ni el dolor, ni el amor, el odio, el miedo o la humillación. Si todo dependiese del poder social, de este oscurantismo masivo aliado con la transparencia, hace tiempo que habríamos clonado el mundo. Pero el orden tecno-económico, también en este “primer mundo” cada día más pequeño, sólo es dueño del espectáculo social. Dentro de él todo es una cháchara sin fin, el consenso parece interminable y, por fuera, hasta el informe meteorológico ha de ser sensacionalista.

12.3.14

HOMICIDIO AGRAVADO POR ODIO RACIAL O RELIGIOSO (ARTÍCULO 80 INCISO 4 DEL CÓDIGO PENAL)

La incorporación relativamente reciente de esta causal, a partir de la puesta en vigencia de la Ley N° 23077, remite a dos antecedentes que respondieron a una realidad global sobreviniente a la segunda posguerra. Uno de ellos, sin ninguna duda, lo constituye la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio (CONUG), sancionada el 9 de diciembre de 1948,que entrara en vigencia el 12 de enero de 1956, y a la cual nuestro país adhiriera el 9 de abril de 1956. Más allá de las críticas que la Convención recibiera y recibe por la limitación de la protección de las víctimas de delitos de masa perpetrados por razones políticas en que su articulado incurre, su influencia en un contexto histórico signado por los crímenes contra la humanidad es indudable. El segundo precedente, lo configura el Proyecto Soler, que recepta un tipo análogo. A esos dos antecedentes, debe sumarse la reforma constitucional del año 1994, que incorpora a la CONUG al derecho interno (CN, 75 inciso 22). 

11.3.14

INTRODUCCIÓN AL CONCEPTO DE CONTROL SOCIAL

Pocas nociones han generado tantas definiciones, no pocas veces contradictorias entre sí, como las de control social. El concepto, transformado por décadas enteras años en una suerte de referencia obligada de la sociología y la criminología, parece describir a la vez, entidades diversas, de límites imprecisos y difusos, donde la utilización cotidiana lo ha convertido en una especie de comodín funcional que sigue despertando posiciones encontradas y mantiene abierta una polémica inacabada que se hace particularmente evidente cuando de definir el control social jurídico penal se trata.

9.3.14

EL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO Y LAS GUERRAS: A QUINCE AÑOS DE LOS BOMBARDEOS DE LA OTAN SOBRE YUGOSLAVIA

El derecho internacional humanitario que regula la cuestión de los conflictos armados (un concepto que no estamos seguros que abarque con precisión las guerras de baja intensidad u operaciones policiales de alta intensidad que han pasado  a constituir la práctica recurrente del imperialismo y sus aliados en el mundo tardomoderno), supone un aparatoso complejo normativo que, en teoría, pretende intervenir jurídicamente en los conflictos bélicos globales. Como expresa la doctrina internacionalista más autorizada (y también, probablemente, la más complacientes al momento de tolerar las nuevas estrategias de control y dominación a través de la fuerza militar), el derecho internacional humanitario intenta reglamentar las formas y métodos mediante los que se perpetran las agresiones más brutales, pretende distinguir el rol entre personas y objetivos civiles y militares, proteger a las víctimas de las guerras y conjurar los males que directa o indirectamente se derivan de las mismas.

 El derecho internacional humanitario se ha venido reformulando a sí mismo, sobre todo a lo largo de más de un siglo y medio, evolucionando de un derecho basado en la costumbre, a un prolífico conglomerado normativo que, entre 1864 y  1977, pareció revolucionar la regulación de los más brutales crímenes de guerra con pretensiones de mayor validez y vigencia internacional.

8.3.14

ANTES DE QUE SEA TARDE


Pocos juristas han dejado huellas tan expresas en un código como Alberto Binder y José María Meana en el nuevo sistema procesal de La Pampa. El pensamiento de José lo conocemos y (algunos) lo honramos. Por otra parte, un tramo fundamental de su postura absolutamente democrática y garantista puede leerse en el maravilloso prólogo de la última edición del propio código. Literalidad pura, y  a ella me remito. En síntesis, la conocida prédica de un sistema de enjuiciamiento y persecución penal más expeditivo, democrático, con pleno ejercicio de las garantías y los derechos de los justiciables. Una de esas garantías, sin dudas la más importante,es, justamente, la libertad de los acusados durante el proceso, salvo causales procesales excepcionales que la propia Corte Suprema ha acotado a dos supuestos: peligro de fuga o entorpecimiento del accionar de la justicia. Fuera de esos supuestos, la regla esencial es la libertad y cualquier menoscabo de la misma deviene, por ende, ilegal e inconstitucional.
El recorrido de Alberto Binder es más intenso y gravitante todavía, porque su experiencia y autoridad se extienden a la mayoría de las reformas adversariales implementadas en América Latina en los últimos años. A esa inspiración responde, como es obvio, el ordenamiento pampeano. Binder es, entonces, la referencia doctrinaria más autorizada para comprender el Código. Todo lo dicho hasta aquí constituye un cúmulo de lugares comunes conocidos por estudiantes de tercer año de abogacía de cualquier universidad del país y la región.

3.2.14

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS (CONOCIDAS) DE LAS SOCIEDADES DE LA MODERNIDAD TARDÍA.




Durante los últimos cinco años, hemos estado discutiendo en este espacio, acerca de las nuevas formas que asume la crisis del capitalismo durante el tercer milenio. La coexistencia de una suerte de nuevo multilateralismo económico, político, cultural y social, parece convivir arduamente con un unilateralismo que en materia militar garantiza todavía la hegemonía del imperialismo.

Vivimos una era atravesada por la relatividad y el relativismo. La naturaleza y la complejidad de las grandes trasnsformaciones sociales, su envergadura y la velocidad con la que se propagan esos cambios, plantean un escenario sin precedentes para la humanidad. Incluido el fatal deterioro ecológico y ambiental del planeta. Esta transición revolucionaria, precipitada a máxima velocidad, impide o al menos dificulta seriamente la articulación de respuestas políticas contrahegemónicas. Más aún, su volatilidad crítica ni siquiera permite la formulación de rápidas preguntas.

23.12.13

FELICES FIESTAS

Añadir leyenda
Este ha sido un año intenso, de marchas y contramarchas, avances y retrocesos, rupturas y continuidades, esperanzas y decepciones, igualmente profundas . Nada a lo que no estemos acostumbrados en esta región del mundo. También, un espacio temporal para reafirmar las convicciones, afianzando los objetivos. Para sostener la paz a partir de la justicia. Para seguir poniendo en práctica las prédicas y profundizar la pelea por un continente más justo. Para reivindicar las experiencias colectivas y los ideales, sin reservas ni especulaciones subalternas. Para reconocer nuestros límites, nuestras debilidades, pero, también, nuestras fortalezas. Para renovar los votos de poner en crisis lo establecido, que casi siempre es falaz e injusto. FELIZ AÑO 2014 PARA TOD@S!!!

17.12.13

EN TORNO AL ACUARTELAMIENTO POLICIAL

Un artículo de Francisco Bompadre  (*)

Los sucesos ocurridos principalmente en la ciudad de Santa Rosa nos dejan algunas enseñanzas, interrogantes y deudas. Veamos.

Primero que nada hay que destacar que fue un grupo muy minoritario de la Policía de la Provincia de La Pampa, y básicamente integrado por la suboficialidad, esto es, los miembros policiales en teoría menos preparados, que menos se han formado y que por ende, no llegarán a estar al frente de una comisaria, unidad regional o de algún departamento policial del comando de jefatura. En este punto entonces, sale fortalecida la oficialidad y el comisariato.


Segundo, el conflicto que se inició con un petitorio anónimo, entregado a la prensa y por parte de un civil, se podía rastrear en los facebook de varios de los cabecillas del acuartelamiento desde algunos días antes. No hace falta demasiada burocracia ni inteligencia para ir midiendo el clima institucional de una policía con las dimensiones de la nuestra. Esto significa que el Jefe de Policía no pudo generar los mecanismos institucionales que le permitieran prever la dimensión del conflicto y la radicalidad de la demanda. Luego de más de 10 años al frente de la institución, debe considerarse un serio déficit de conducción policial la situación descripta. A esto se le agrega que ni el Jefe ni el Subjefe de Policía, ni el titular de la UR-I fueron aceptados como interlocutores válidos en la negociación, lo que implica un tiro por elevación contra la cúpula policial, sin precedentes. En este punto salen debilitados el Jefe y el Subjefe de Policía.

9.12.13

POLICÍAS

Independientemente de las condiciones de probabilidad y las circunstancias estructurales y superestrucurales mediante las cuales se pueda explicar la gravísima escalada de alzamientos policiales en todo el país, una cosa queda clara: esto no tiene que ver (solamente) con un reclamo salarial (más allá de la justicia de todo reclamo de los trabajadores en ese sentido, máxime cuando los mismos se producen en un período histórico de máxima producción de plusvalía), sino que forma parte de una saga de acontecimientos que desde hace años ha incorporado la derecha continental para condicionar –cuando no derrocar- a los gobiernos autonómicos de la región.
Mucho se ha dicho sobre el  rol contemporáneo de ciertos poderes fácticos, en el que las policías, las gendarmerías, los servicios penitenciarios, las burocracias judiciales y otras corporaciones que poco o nada han hecho en materia de democratización interna, aparecen señaladas por la historia recientes como protagonistas principales de los nuevos golpes de estado. Por supuesto, en complicidad con poderosas corporaciones y los sectores más conservadores de la política.
Los ejemplos sobran en América Latina: Venezuela, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Honduras y Argentina.

En cada uno de estos casos, se pone en práctica meticulosamente la doctrina de los “golpes blandos”, paso por paso.

8.12.13

ZAFFARONI, HACE 11 AÑOS, SOBRE LOS RIESGOS DE LAS POLICÍAS AUTONOMIZADAS

A partir de los hechos que se suceden actualmente en distintas provincias argentinas, reeditamos una entrevista que le hicimos al Profesor Zaffaroni durante  2002, y que reprodujéramos en este mismo espacio en el año 2009. Un ejercicio de anticipación que no tiene desperdicios y conserva una dramática actualidad.


¿Cuál o cuáles son, a su entender, los instrumentos para acotar la violencia –legitimada e ilegítima- de los aparatos represivos del Estado en América Latina?.
“Primero, sería necesario jerarquizar a las policías y convertirlas en verdaderas policías comunitarias. El gran peligro de los aparatos de poder aquí no son los servicios de inteligencia, sino las policías comunes, que se autonomizan. De este modo reciben el poder que otrora era de las fuerzas armadas y comienzan a protagonizar golpes de estado. Si bien no asumen el poder, derrocan políticos cuando no les gustan (caso Rio de Janeiro, golpe interno en Plaza de Mayo en diciembre del año 2001). Sería necesario permitir que se sindicalicen para desarmar el poder de las cúpulas corruptas, terminar con la recaudación y las cajas y darles salarios y condiciones dignas de trabajo. En otro orden sería necesario reforzar la selección de los magistrados por concurso en toda la región y la autonomía de los poderes judiciales. Desde lo académico impulsar discursos realistas y no meramente tecnocráticos. Despertar la conciencia jurídica hacia la verdadera función de lo judicial, que es de contención y de vigilancia de las agencias ejecutivas”.

5.12.13

MANDELA Y LA NO VIOLENCIA COMO ESTRATEGIA DE LIBERACIÓN SOCIAL

     En la paz y con la reconciliación las comisiones de paz de Sudáfrica, buscaron el compromiso y son un ejemplo de los niveles del estado. Les mostró a todos que incluso en los países con grandes problemas políticos, éstos pueden ser resuelto mediante la revisión de lo sucedidoy mediante amnistías[1].

La liberación de Nelson Mandela, el 11 de febrero de 1990, tras 27 años de cautiverio, y  su posterior acceso a la presidencia sudafricana en 1994, significaron puntos de inflexión históricos, en los que puede inscribirse la creación de una instancia de conocimiento y decisión de naturaleza estatal, creada en 1995, por el propio Parlamento de Sudáfrica, a diferencia de los dos precedentes analizados[2]. Se trata de la Comisión de Verdad y Reconciliación, que pese a las muchas críticas que ha recibido y recibe, constituye un dato apasionante de la realidad contemporánea en tren de analizar alternativas de justicia no punitiva,  que seguramente en Sudáfrica venían gestándose  desde 1990 y aún antes[3].
La Comisión, cuya conducción le fue otorgada al premio Nobel de la Paz Desmond Tutu por el propio Mandela, debió enfrentar, desde su propia creación, fuertes tendencias retribucionistas y vindicativas subyacentes en la sociedad sudafricana; especialmente entre las víctimas de las graves violaciones a los Derechos Humanos perpetradas durante el dominio político y económico de la nación por el sistema racista del apartheid, y también entre organizaciones y colectivos políticos y sociales.

4.12.13

EL OTRO, EL EXTRANJERO Y EL ENEMIGO

Permítasenos reiterar que el Derecho penal contemporáneo presenta, en todo el mundo, algunas características distintivas que es necesario poner de manifiesto, por su gravedad intrínseca y sus potenciales consecuencias genocidas.
Existe una hipertrofia irracional del Derecho penal, que supone una opción clara, por un derecho penal máximo, opuesto a un sistema democrático (ver sobre el particular,Rivera Beiras, Iñaki, en http://www.eldiario.es/catalunya/Inaki-Rivera-penal-opuesto-democratico_0_201929823.html) sostenido en la convicción  mítica (y errática) que la coerción punitiva podrá prevenir, disuadir o conjurar conductas que se consideran lesivas de bienes jurídicos o verdaderas amenazas para esos mismos bienes, personas o agregados de tales. O, al menos, que servirá para eliminar del paisaje social a los  “otros”, considerados indeseables, peligrosos e irrecuparables, en términos de la supuesta necesidad de reorganizar las sociedades con arreglo a la escala de valores y las pautas de vida hegemónicas. Los condimentos imprescindibles que permitieron sentar las bases de todos los genocidios, incluido, desde luego, el argentino.
En ese marco de creencias fatuas, la forma más usual de resolución de los conflictos es la judicialización y la condena a una pena de prisión. En casi todo el mundo, las tasas de encarcelamiento han subido exponencialmente en la modernidad tardía.

Los discursos progresistas de los expertos, que fueron una referencia hasta bien entrada la década de los 70’, cayeron en los años 80’ en una crisis sin precedentes. 

3.12.13

CÓMO VEN AL PODER JUDICIAL LOS DEFENSORES OFICIALES (*)

Las recientes circunstancias que tomaron estado público a través de diversos medios de comunicación locales, exhiben la verdadera naturaleza de los problemas que afectan al Poder Judicial de La Pampa, trascienden las subjetividades y las tentaciones adjetivantes, ponen en cuestión aspectos institucionales y políticos relevantes y revelan la falta de debate interno de dicha agencia.
Uno de esos aspectos trascendentales, tiene que ver con la cultura hegemónica de los operadores del sistema. Algo que, desde siempre, parece un aspecto fácil de intuir y percibir. Tanto, como la necesidad de rediscutir –precisamente- la matriz de selección institucional de funcionarios y magistrados del único poder que no es elegido por el pueblo.
La discusión cultural –y, si se lo permite, ideológica- no solamente es necesaria sino imprescindible y urgente. No puede disociarse del impacto social y político de la instauración en Marzo de 2011 de un nuevo sistema de persecución y enjuiciamiento penal que debe ser también materia de debate abierto y crítica permanente. Las dos instancias de discusión que se han realizado sobre semejante tema, han tenido como uno de los principales protagonistas, a la defensa pública. En ellos se proponían como materia de discusión teórica y práctica variables tan sensibles y acuciantes como el crecimiento de la tasa de encarcelamiento y la utilización irracional de medidas de coerción tales como la prisión preventiva entre otros temas de preocupante incidencia en los derechos humanos básicos de las personas. Un botón basta de muestra: recientemente, cinco personas permanecieron privadas de libertad durante casi un año, habiendo sido desoídos en múltiples instancias los planteos de revisión de dichas medidas efectuados por la propia Defensa Pública. El juicio probó que esas personas eran inocentes. La resolución absolutoria fue una de los episodios más graves que se recuerden, a pesar de haber pasado virtualmente inadvertida fuera de los ámbitos tribunalicios, toda vez que puso en evidencia la amplificación inconstitucional e inconvencional del poder punitivo estatal y las deficiencias de funcionamiento del nuevo código, que también deben ser materia de debate y discusión, en aras de su superación. Este tipo de exacerbaciones, vale destacarlo, se reproduce sin solución de continuidad en diversos formatos procesales.

29.11.13

LA INTEGRACIÓN LATINOAMERICANA EN MATERIA DE DEFENSA Y SEGURIDAD

Meses atrás, el Presidente de Bolivia, Evo Morales, había planteado la necesidad de construir en el marco del ALBA una agencia de defensa común latinoamericana, destinada a custodiar la paz en la región.
La iniciativa importaba un paso trascendental en términos de consolidación de las estrategias integracionistas del Cono Sur, sobre todo, por las motivaciones que sustentaban esa idea.
Morales apuntaba a establecer vínculos defensivos de tal intensidad y compromiso, que abarcaran un cambio cultural de las fuerzas armadas del Continente, en muchos casos cooptadas ideológicamente por paradigmas y sistemas de creencias afines al imperialismo y las clases y sectores dominantes internos. Esa sola razón, insisto, implicaba una vocación transformadora sin precedentes, una concepción verdaderamente revolucionaria, si se recorre la historia de las fuerzas armadas latinoamericanas durante las décadas de los años setenta y ochenta del siglo pasado.

21.11.13

NUESTRO APORTE AL CÓDIGO PENAL COMENTADO DE ACCESO LIBRE DE LA ASOCIACIÓN PENSAMIENTO PENAL

La revista de la Asociación Pensamiento Penal está publicando su Código Penal Comentado de Acceso Libre, una obra original, de utilidad e importancia trascendental, en términos de socialización y democratización del conocimiento jurídico.  El trabajo, dirigido por el P. Gabriel Vitale, cuenta con un capítulo -el dedicado a los Delitos contra el Honor- cuya autoría pertenece a Alejandro Osio y al responsable de este espacio, ambos profesores de la UNLPam. Es obvio que estamos muy satisfechos de haber participado de este proyecto superador e innovador, y agradecemos profundamente a la gente de PP la confianza que han depositado en nosotros a la hora de avanzar en una tarea de esta envergadura.

20.11.13

SOCIODEPENDENCIA. DE UNA CUESTIÓN PRELIMINAR A LA SUBVERSIÓN DE LO POLÍTICO

Por Ignacio Castro Rey.

“A menudo me parece que muchos de los más importantes poemas del siglo XX pudieran ser los más fraternales que jamás se hayan escrito. De ser así, esto nada tiene que ver con consignas políticas. Se aplica a Rilke, que era apolítico; a Borges, que era reaccionario; y a Hikmet, que toda su vida fue comunista”. John Berger
  
Todo lo que ocurre en la vida, individual y colectiva, es escandalosamente local: recordemos la muerte del pequeño tendero tunecino que desencadena la revuelta en los países árabes. Así es siempre, pues los individuos y las naciones viven en una especie de epicentro real (absoluto local, decía Deleuze) del cual todo movimiento visible es solamente una “réplica” posterior, como ocurre con los seísmos. Lo común, la comunidad surge siempre de una manera efímera, a veces insignificante.

14.11.13

¿POR QUÉ NO SE HACEN ENCUESTAS DE VICTIMIZACIÓN EN LA PAMPA?

Debemos convenir que la medición de la delincuencia, la constatación de su evolución y sus variables suponen uno de los objetivos criminológicos más arduos en materia político criminal. Medir el delito es, sin lugar a dudas, una tarea que nunca está asegurada en su fiabilidad y exactitud, cualquiera sean las estrategias metodológicas que se utilicen. Muchísimo menos, si esas prácticas se acotan a las encuestas policiales y/o judiciales. De todas maneras, en ese marco de dificultad objetiva, las encuestas de victimización, realizadas  en base a metodologías cuantitativas y cualitativas verificables, y sobre un porcentaje representativo de la población, constituyen -sin duda alguna- la herramienta más aproximada y eficaz para determinar las variables fundamentales de un fenómeno social y una creación cultural de estimación por demás esquiva.
En el año 2004, tuve oportunidad de impulsar y llevar adelante la primera encuesta de victimización realizada en la ciudad de Santa Rosa. Nos fueron acercados los datos relevados en todos los barrios de la ciudad, auscultados sobre (si mal no recuerdo) un 1,5% de los vecinos.
Esos resultados fueron por demás reveladores. En un barrio relativamente céntrico, compuesto mayoritariamente por gente adulta, con muchos años de residencia en el mismo, solamente el 16% de los vecinos entrevistados, admitieron haber resultado víctimas de un delito "a lo largo de toda su vida". Sin embargo, el 48% de esos mismos vecinos consideraba que su principal problema era la "inseguridad". Obviamente, en otras zonas, esos baremos variaban de manera sustancial. De todas maneras, consignando ese solo dato que puedo reproducir dado el tiempo transcurrido, no escapará a la comprensión de cualquier lector la importancia de la realización de este tipo de estudios, sobre todo para distinguir la victimización objetiva de las intuiciones y percepciones de la población respecto de la conflictividad. Sin embargo, hasta donde sabemos, los mismos no se volvieron a repetir. Ignoramos por qué. Tal vez porque, de reiterarse en el tiempo, habrían tornado imposible la expectativa de "gobernar desde el delito".

11.11.13

LA PRESENTACIÓN


El próximo lunes 18 de noviembre, a las 19 horas, estaremos presentando el libro "Sociología del Control Global Punitivo. Apuntes sobre la seguridad, la Guerra y la Paz", en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa. El trabajo, que, como ya adelantáramos, fue prologado por el embajador, sociólogo e intelectual serbio Trivo Indjic, será presentado por el periodista Modesto Emilio Guerrero, quien dictará una conferencia sobre la noción de "Socialismo del Siglo XXI" durante la presentación, en un momento de especial sensibilidad para toda América Latina.

LA INCONSTITUCIONALIDAD DE LA DETENCIÓN POR "AVERIGUACIÓN DE ANTECEDENTES"

La condena dictada en el emblemático “Caso Bulacio”, más allá de lo discutible de la aptitud reparatoria de la pena impuesta, en virtud del monto exiguo de la misma que han advertido algunos colectivos militantes, ha confirmado la inconstitucionalidad flagrante de ciertas prácticas  policiales en la Argentina, en cuanto se encuentran habilitadas para detener personas amparadas en la eufemística facultad de la “averiguación de antecedentes”.
Walter Bulacio, de 17 años, había sido detenido el 19 de abril de 1991, antes de un recital de los  Redonditos de Ricota, junto a más de 70 jóvenes, en un procedimiento policial realizado en el marco del "Memorando 40", una norma en virtud de la cual, la Policía Federal podía detener a adolescentes sin necesidad de intervención judicial, aunque los detenidos no hubieran estado sospechados de la comisión de delito alguno.

La situación no es muy diferente, aún en la actualidad, en algunas provincias como La Pampa. En otras, como Santa Fe, estas detenciones ilegales han sido ya decretadas inconstitucionales.

8.11.13

REPUBLICANISMO E INDEPENDENCIA DE LA DEFENSA PENAL PÚBLICA

Por Germán D. Martín


 1.Introducción. Estas reflexiones propositivas tienen la intención de aportar y contribuir a dos debates abiertos actualmente en el ámbito del Poder Judicial de nuestro país. El primero, el de la denominada y anhelada democratización del Poder Judicial, y el segundo respecto de la mayor autonomía o no de la Defensa Penal Publica. Este texto propone la idea de “republicanizar” (partir/dividir/separar) más que democratizar (participación popular) al Poder Judicial. Ello con los mismos e históricos fundamentos de la fundación de las republicas (desconcentración y fragmentación del poder, mayor control, transparencia, descentralización, equilibrio). Una reforma debería impactar en la estructura, que muchas veces determina lo que se observa como manifestaciones a reformar y que tienen su origen en el diseño sistémico. Entiendo que republicanizar el Poder Judicial es una forma estructural y de fondo de lidiar con la corporación. En este sentido, la republicanización del Poder Judicial es determinante o una herramienta de predisposición necesaria para la democratización , esta última entendida como participación comunitaria, accesibilidad y rendición de cuentas de cara a la ciudadanía. Este ensayo entonces, no solo intenta democratizar unos de los dispositivos actualmente dentro del Poder Judicial –la defensa penal publica, y con ello indirectamente democratizar la corporación, sino que además considero que la fragmentación republicana genera las condiciones para profundizar la participación popular en el Poder Judicial. Sintéticamente con la republicanización se democratiza estructuralmente. Permítanme también, que utilizaré la metáfora futbolera , comparando la defensa penal y la defensa deportiva (1). 

6.11.13

LA SITUACIÓN DE LOS DISCAPACITADOS MENTALES EN LAS CÁRCELES ARGENTINAS: UNA GIGANTESCA VIOLACIÓN A LOS DDHH.

En las cárceles argentinas se encuentran alojadas una gran cantidad de personas, que evidencian una situación de objetiva indefensión y vulnerabilidad en virtud del padecimiento de distintos tipos y diferentes grados de discapacidad mental. Tantas, que no sabemos, a ciencia cierta, cuántas son.
Lo que sí sabemos, es que este fenómeno supone una violación manifiesta de derechos humanos, respecto de una multitud de ciudadanos que padecen este tipo de discapacidades, a las que el Estado, además, revictimiza con el encierro y la violencia institucional más brutal.
Esto es particularmente paradójico en un país como Argentina, que no solamente ha dado pasos de inédita trascendencia en materia de DDHH, sino que además ha suscripto la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y llevado adelante una política consistente y consecuente en la materia.

La propia Convención, vale recordarlo, destaca que la discapacidad es un concepto evolutivo y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás. Destaca la necesidad de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas con discapacidad, incluidas aquellas que necesitan un apoyo más intenso, y advierte la vigencia de situaciones que vulneran sus derechos humanos en todas las partes del mundo.

4.11.13

LA JUSTICIA DE LOS VENCEDORES Y EL TRIBUNAL PENAL INTERNACIONAL PARA IRAK

Para poder concluir respecto de los aspectos más relevantes del Tribunal Penal Especial de Irak, es necesario en primer lugar comparar la normativa internacional vigente en materia de DDHH y las prácticas de los sujetos implicados en los  procesos judiciales que terminaron con las consecuencias punitivas que son de público conocimiento.
Este Tribunal debe constituir, en ese sentido, uno de los llamados de atención más severos para el Derecho Internacional.
Se trata de un Tribunal cuya constitución, además de ofrecer flancos ciertamente débiles en materia de legalidad y legitimidad, sobre todo en lo que concierne a su conformación y pronunciamientos, admite una reflexión crítica de cara a sus prácticas y a sus formulaciones genéricas de principios.
 Principalmente, debe atenderse a que las reglas del debido proceso y del juicio justo se derivan inexorablemente de un Estado Constitucional de Derecho, donde prima necesariamente la soberanía popular como categoría legitimante – ex ante- de las instituciones políticas y jurídicas del Estado que en su consecuencia se crean previamente en el marco de una Constitución. De esta manera, el derecho penal actúa como límite del poder punitivo, antes que por su eficacia simbólica o sus funciones retributivas o preventivas. Situación ésta, vale destacarlo, absolutamente distinta a la que aconteció en Irak, y que condiciona seriamente la legitimidad y legalidad de las decisiones de un tribunal de esas características, como habremos de concluir.
A fin de poder encuadrar correctamente nuestras apreciaciones  en este trabajo, no podemos dejar de consignar algunos datos que hacen al contexto histórico en el que fuera creado el Cuerpo de referencia.
Una vez finalizada la denominada Guerra del Golfo, se encontraban creadas las condiciones políticas necesarias y brindada la excusa perfecta al  imperio respecto de la  pretendida existencia de armas químicas y de destrucción masiva en manos de los gobernantes iraquíes, hipótesis ésta, por supuesto, unánimemente desacreditada en el concierto de las naciones.
Esta imputación únicamente adquirió visos de “certeza”  en las retóricas de la administración Bush, pero eso alcanzó para constituirla en el fundamento de la incorporación del país persa al “eje del mal” y el nacimiento de la doctrina de la “guerra preventiva”, que se concretó con la invasión a Irak por parte de Estados Unidos el 20 marzo del 2003, en una operación manifiestamente contraria al Derecho Internacional y, fundamentalmente, a la Carta de la ONU.

2.11.13

EL APORTE DE LOCOS, TUMBEROS Y FALOPEROS AL HÁBEAS CORPUS PRESENTADO PARA HACER CESAR LAS VIOLACIONES A LOS DDHH DE LOS PRESOS PAMPEANOS ALOJADOS FUERA DE LA PROVINCIA


Pronunciamiento LTF N° 2: Adhesión a Habeas Corpus Correctivo Colectivo en beneficio de los

presos de la provincia de La Pampa, encerrados en jaulas fuera de los límites de su provincia y a
cientos de kilómetros de sus residencias y entornos familiares.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 30 de octubre de 2013

El espacio abolicionista del encierro y toda otra variante punitiva Locos, Tumberos y Faloperos
(Espacio LTF) a través del presente comunicado manifiesta su pública adhesión a la iniciativa de la
Defensoría General de la Provincia de La Pampa de cuestionar abiertamente a través de un habeas
corpus correctivo colectivo (“Chena, Roberto Emanuel y otros”, causa N° 9221/2) la situación de
los detenidos juzgados por tribunales ordinarios pampeanos alojados en dependencias del Servicio
Penitenciario Federal localizadas en otras provincias, a cientos de kilómetros de sus lugares de
residencia al momento de consumarse el hecho que oportunamente motivó la detención y de sus
entornos familiares más próximos.
La acción judicial, impulsada personalmente por el Defensor General de la Provincia de La Pampa
Eduardo Luis Aguirre y el Defensor Oficial de Ejecución Penal de esa provincia Alejandro Javier
Osio, no hace más que dar visibilidad a una situación angustiante e inaceptable que
lamentablemente no sólo viven los presos pampeanos sino buena parte de los detenidos del país.
No conformes con la exclusión que en sí mismo representa el encierro carcelario, el sistema
dominante facilita la consumación de agravantes sumamente perversos, inaceptables incluso de
acuerdo a los parámetros elementales del hoy vigente Estado de Derecho.
Los “delincuentes” tratados una y otra vez como “personas de segunda” no sólo parecerían
merecer las atrocidades de “la jaula” y sus más que obvias consecuencias nocivas, sino también
que sus familiares no tengan ni la más remota posibilidad de acercarse hasta sus celdas para
intercambiar, cuanto menos, algunas palabras.
Hipocresía en su máxima expresión. El mismo sistema que permite estas variables, reza en su
normativa vigente que la finalidad de la pena privativa de la libertad ambulatoria es la “reinserción
social”.

1.11.13

CONSUMIDORES DEL SIGLO XXI, CIUDADANOS DEL SIGLO XVIII

 Comentario obligado al libro "Consumidores y ciudadanos. Conflictos Multiculturales de la Globalización”, de Néstor García Canclini. 

Digo comentario porque el artículo no pretende más que eso. Señalar un insumo teórico fundamental para terminar de explicar muchas de las cosas que venimos ensayando e intentando en el blog, todas tendientes a explorar la nueva composición de clases en la Argentina, las tendencias que se arraigan en las nuevas multitudes y hasta hechos singulares como el resultado de una elección reciente. Para eso, no hay más que revisar un par de entradas (http://www.derreplica.blogspot.com.ar/2013/09/argentina-ano-verde-e-inseguridades.html y http://www.derecho-a-replica.blogspot.com.ar/2013/08/un-denominador-comun-claramente.html), que ponen de manifiesto nuestra preocupación constante por auscultar las nuevas contradicciones de clases después de aquella nota que publicara Héctor Huergo en La Nación, en la que revelaba hasta qué punto la derecha argentina tiene en claro las nuevas formaciones sociales en pugna. Lejos de construir una fuerza popular, con conciencia de sí y para sí, el gobierno ha contribuido a crear una enorme multitud de incluidos (en puridad, "promovidos") sociales que se incorporan a la preexistente clase media de pretensión consumista y a un capitalismo cuya principal coordenada ha dejado de ser la "competencia". Ahora lo constituye la envidia y la percepción de la existencia de una gigantesca plusvalía que, desde luego no favorece a todos. Entonces, a poco de andar, los incluidos terminan rebelándose contra sus propios mentores, paradoja global de los nuevos capitalismos con rostro humano.
  Para eso, entonces, creemos que vale la pena recorrer algunos párrafos del libro de García Canclini.