23.7.14

ACERCA DEL PERFIL DEL FUTURO DEFENSOR DEL NIÑO EN LA PAMPA

El Ministerio Público de la Defensa fue consultado por la Comisión de Derecho Humanos de la Honorable Cámara de Diputados de La Pampa, respecto al perfil del futuro Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes a designarse en nuestra Provincia. La respuesta producida por la Defensa Pública con relación a este requerimiento, advirtió inicialmente que, sobre el tema en cuestión, existe una profusión bibliográfica que acerca improntas compartibles y que se encuentran al acceso de cualquier interesado. De ellas, consideramos recomendable la lectura y seguimiento de un digesto que UNICEF ha publicado en la red (titulado “El trabajo del Defensor de los Niños”) que compila y completa de manera acabada todo lo concerniente a la función del Defensor del Niño, de la que es posible, desde luego, derivar la impronta que debería requerirse para ese cargo de particular sensibilidad. Sin perjuicio de esos elementos, existen otras circunstancias que deberían entenderse como propias del perfil de ese Defensor específico en un Estado Constitucional de Derecho, y que no es frecuente encontrar en la manualística jurídica o los documentos o catálogos internacionales o internos que se ocupan de las cuestiones atinentes a la Niñez. En consecuencia, enunciamos en nuestra respuesta las consideramos más relevantes: a) El Defensor del Niño debe poseer un profundo pensamiento crítico. Durante su función, deberá representarse la existencia de discursos, lógicas y prácticas absolutamente incompatibles con los derechos y garantías de uno de los segmentos más vulnerables de las sociedades de la modernidad tardía, fenómeno éste que unifica el paisaje global en términos de excesos sistemáticos y permanentes del poder punitivo de los Estados contemporáneos. El Defensor debe poseer, en consecuencia, herramientas e insumos conceptuales capaces de articular en clave sistémica las nuevas formas de dominación y control global, en torno a lo que acontece con niños y niñas desde hace más de cien años. Es muy importante a esos fines, desde luego, que el mismo posea conceptos dogmáticos y jurídicos actualizados y compatibles con las Convenciones y Tratados, con la Constitución Nacional y el resto de la legislación nacional o provincial que atañen explícitamente a la cuestión referida a la Niñez en términos de Derechos Humanos. Pero más relevante y necesario es que el funcionario a designar esté en condiciones de leer en clave sociológica la nueva conflictividad que se plantea en esta temática, en materia de vulnerabilidad, exclusión y violación de esos Derechos Humanos. Existen comunes denominadores entre los niños y niñas “en conflicto con la ley penal”, en “situación de abandono material o moral”, como expresan las viejas retóricas tutelares, con la creciente cantidad de episodios de aniquilamiento, intolerancia, autoritarismo, explotación y segregación de que los niños son víctimas de manera sistemática, mediante concepciones que no difieren sustancialmente en el orden internacional e interno. Este es un dato fundamental, porque hace a la impronta con la que deberá llevar a cabo su cometido trascendente el funcionario en cuestión. Debe poder leer que no existen diferencias conceptuales entre el lamentable record de niños desplazados y refugiados que se alcanzó en el mundo en el año 2013, según datos de la ACNUR, los tratos inhumanos y degradantes de que son objetos en establecimientos de secuestro institucional, los “linchamientos”, el enclaustramiento en campos de concentración propiciados por los paises más poderosos de la tierra, o la victimización permanente de que son objetos en “guerras humanitarias” que se perpetran en los más variados puntos del globo. Esta enumeración es meramente enunciativa y no pretende agotar otras formas de vulneración de derechos fundamentales. Por el contrario, y como ya lo hemos expresado, tiende a alertar sobre la necesidad de que el Defensor no sea solamente un mero reiterador de normas y dogmas que en definitiva no hacen más que legitimar un estado de cosas injusto y, por supuesto, reprochable. b) En función de lo precedentemente expuesto, creemos que el Defensor del Niño debe ser un funcionario con habilidades inter y transdisciplinarias, que articule, como mínimo, conceptos actualizados de conflictología, Resolución Alternativa de Conflictos, criminología, sociología de las organizaciones y del conflicto, o que, en su defecto, evidencie predisposición para incorporar estos saberes indispensables, mediante la articulación no sólo con las propias agencias estaduales sino también con diversos sectores de la militancia social, la academia, las ONGs vinculadas a la temática y cualquier otro actor y/o efector social pertinente. c) Por último, consideramos necesario se verifiquen al inicio las capacidades de gestión interlocutoria y mediación entre los diversos sectores políticos del Estado provincial, y también para con el Nacional y/o de otras provincias, como así también la capacitación sustancial en materia de protección integral de derechos en clave no judicializante, pero sí proactiva en relación a las políticas públicas integrales que deberá llevar adelante, para lo cual sería necesario, de seguro, dotarlo de un grupo multidisciplinar que le permita realizar su labor autocrítica, de monitoreo, de articulación, de verificación al nivel macro y micro del sistema de protección integral de derechos, pero por sobre todo, creativa ante la falta de recursos, siempre escasos, por nuestros lares.Por último, aunque no por ello menos importante, habiendo tomado conocimiento del perfil que fuera aportado a esa comisión por el Movimiento Popular Pampeano por los Derechos Humanos a través del Foro por la Niñez, del cual ha participado esta Defensa Pública, considero que resultaría fundamental observar esa propuesta y seguir las especificaciones allí realizadas por resultar de vital importancia para delinear el perfil del funcionario que se intenta erigir, por lo que hacemos expreso el apoyo de este organismo público de acceso a la justicia a esa propuesta del MPPDH.

20.7.14

DISCURSO COMPLETO DEL DR. RAÚL ZAFFARONI EN EL SIMPOSIO DE SEGURIDAD DEL MERCOSUR


BRASIL: MANIFIESTO DE JURISTAS CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN DE LAS LUCHAS SOCIALES

É com imensa perplexidade que se divisa o recrudescimento da repressão e das tentativas de criminalização das lutas sociais pelos poderes instituídos.

Desde junho do ano passado, quando as grandes manifestações se multiplicaram a partir da luta contra o aumento da tarifa, observa-se que, longe de responder às reivindicações com propostas de concretização de direitos sociais, os agentes do Poder Público têm respondido com violência e tentativas abusivas de criminalização de ativistas.
Especificamente em São Paulo, lugar em que primeiro sopraram os bem-vindos ares de junho, causa extrema indignação o aparato que se organizou desde a instauração do famigerado inquérito policial 1 de 2013 no DEIC.
Como já foi amplamente divulgado[1], são várias as ilegalidades percebidas nesse inquérito:
1) orientado por um explícito e inconstitucional direito penal do autor, ele é conduzido a partir de um rol de perguntas sobre a vida política das pessoas intimadas e chegou-se ao absurdo de proceder à busca e apreensão de livros na casa de alguns “investigados”;
2) na portaria de instauração, está expresso o objetivo ilegal de investigar “indivíduos (que) atuam de forma organizada com o objetivo de questionar o sistema vigente”, sem a indicação de qualquer fato específico que constitua crime;
3) a ampla maioria das pessoas intimadas para “prestar esclarecimentos” foipresa ilegalmente, sem flagrante ou qualquer acusação formal de prática de crime;
4) há infiltração de agentes em manifestações, determinada a partir do inquérito e sem autorização judicial.
Nos últimos dias, assistiu-se a duas prisões claramente forjadas[2], de Fábio e de Rafael, estranhamente realizadas por policiais do DEIC, e à ameaça do Secretário de Segurança de SP de conduzir à força 22 militantes do Movimento Passe Livre ao DEIC para “prestar esclarecimentos”, apesar de eles, em todas as oportunidades em que foram intimados, já terem justificado a ausência com base no exercício do direito fundamental de ficar em silêncio.

19.7.14

MÉXICO: APRUEBAN MECANISMOS ALTERNATIVOS DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS PENALES

La crónica periodística de cuenta que la Comisión de Justicia de México aprobó la Ley Nacional de Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal, en la que se establecen mecanismos no punitivos para la resolución de situaciones problemáticas "no graves", en los que las partes pueden reapropiarse del conflicto, llegar a una conciliación y evitar así un proceso penal. 
"El presidente de dicha comisión, senador Roberto Gil Zuarth, del PAN, explicó que existen dos momentos en los procesales en los que las partes en conflicto podrán emprender una conciliación, el primero cuando se hace denuncia al Ministerio Público de la existencia y otro cuando ya se hizo del conocimiento a un  juez.
El dictamen en mención establece la obligación de  las procuradurías federal y estatales, y de las salas del Poder Judicial de contar con  juntas restaurativas, donde las partes involucradas tengan posibilidad de emprender una conciliación, acuerdos o convenios para dar solución a su conflicto.
En las negociaciones no se limitará la presencia de los abogados del demandante o demandado, salvo que  no se encuentre uno de ellos.
Gil Zuarth precisó que dichas salas contarán con mediadores y facilitadores que ayudarán a las partes a encontrar una vía de conciliación. Estos habrán de cumplir requisitos de certificación por el Ministerio Público y la Conferencia Nacional de Procuradores, así como una capacitación y profesionalización continua que implica 100 horas al año.
La secretaria de la comisión, senadora Arely Gómez González, del PRI, precisó que  los mecanismos de solución alternativos son un mecanismo de respaldo a los juicios orales, cuya aplicación comenzará en 2016, el objetivo es eliminar la carga procesal en los juzgados, así como la sobrepoblación en centros penitenciarios, en especial con personas que no cometieron delitos graves".

17.7.14

SELECTIVIDAD DEL SISTEMA JURÍDICO INTERNACIONAL Y TRIBUNALES DE OPINIÓN EN MATERIA DE DDHH

Daniel Feierstein responde ¿Que pasa cuando los órdenes jurídicos nacionales e internacionales no prestan atención a violaciones de DDHH? Los tribunales "de opinión": del tribunal Russell al Permanente de los Pueblos. De los crímenes en Vietnam a la actualidad. Colonialismo e Imperialismo en la gestion de procesos genocidas. Las trasnacionales y las violaciones a los DDHH. Genocidios para destruir estados o para consolidar estados: casos de Yugoslavia y Sri Lanka. Poenciar a los que resisten y visibliizar lo que se trata de ocultar. La experiencia argentina de los Juicios por la Verdad. Verdad, Justicia y Conden

16.7.14

EL SILENCIO DE LOS RESPONSABLES

Es cierto que el desarrollo y la evolución del derecho internacional a partir de la segunda mitad del siglo XX (especialmente desde los juicios de Nüremberg y Tokio y la creación de la Corte Penal Internacional) ha sido arduo, trabajoso e incompleto, más allá de la pretendida, y por ende plausible, finalidad de brindar respuestas jurídicas frente a los grandes crímenes contra la Humanidad, uno de los datos constitutivos de la Modernidad. Esas afrentas, consistentes en la eliminación sistemática y estructural de agregados enteros de personas, con el objeto de reorganizar una sociedad sobre las nuevas bases propuestas por los perpetradores, configuran en muchos casos lo que se ha dado en llamar “genocidios reorganizadores”. Ahora bien, como ya lo hemos señalado en artículos precedentes, las respuestas que ese sistema en pleno proceso de construcción y consolidación ha proporcionado solamente a algunos hechos de exterminio, desentendiéndose de otras violaciones groseras a derechos humanos fundamentales, es uno de los hiatos que deslegitima al derecho internacional. Hay, en efecto, una multiplicidad de supuestos en los que los organismos institucionales del sistema jurídico internacional han declinado actuar, o lo han hecho de manera absolutamente sesgada, e incluso en algunos casos han sido los responsables y promotores de estas ,enormes tragedias. concurren aluvionalmente a nuestras memorias los episodios de Vietnam, Ruanda, los Balcanes, Irak, Siria, Libia, sin pretender con esta enumeración agotar aquellas matanzas perpetradas sin que la “Comunidad Internacional” estuviera mínimamente a la altura de las circunstancias.

12.7.14

EL ATAQUE AL PUEBLO PALESTINO PUEDE CONSTITUIR OTRO GENOCIDIO IMPUNE

 "El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños." (Eduardo Galeano)

        Para entender el verdadero sentido y las singulares connotaciones de los ataques sistemáticos que el gobierno de Israel ha emprendido contra el pueblo palestino, y comprender la gravedad intrínseca de tales ofensas, no resulta ocioso revisar algunas normas del Derecho Internacional.
De esta manera, podremos advertir que la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio de 1948 prescribe, en su artículo  II que, para que se considere perpetrado este delito, la conducta deberá haber incluido “la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal”.

El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional de 1998 contempla una referencia similar en su artículo 6°: A los efectos del presente Estatuto, se entenderá por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal”.
La especificidad de la exigencia que se impone en ambos textos respecto de que el autor haya tenido la intención de destruir a un grupo, por su condición de tal, no parece dejar, así, demasiado lugar a dudas. Esta  intencionalidad es, justamente, la que distingue el genocidio de otros crímenes de lesa humanidad.
La intención especial, requerida como un elemento constitutivo del delito, exige que el perpetrador claramente pretenda llevar a cabo el acto del que se lo acusa. En definitiva, el componente subjetivo adicional en el delito de genocidio reside en la “intención de destruir, en forma total o parcial, a un grupo nacional, étnico, racial o religiosos como tal”.
 Estos elementos básicos que hacen a la descripción del más grave crimen contra la Humanidad, obligan a reflexionar sobre la matanza que el gobierno de Israel está ocasionando al pueblo palestino, y la necesidad urgente de que los organismos internacionales intervengan activamente para poner fin a la masacre.

11.7.14

LUIS GRACIA MARTÍN, LA EVOLUCIÓN, EL MITO DE PROMETEO Y LA TEORÍA DEL JUICIO KANTIANA

Nuestro amigo Luis Gracia Martín, uno de los penalistas más preclaros de habla hispana, ha descripto en las redes sociales el principio metodológico que acaba de desarrollar dentro del Capítulo I de la Parte General de su tratado, todavía en proceso de elaboración, que tiene su fuente -según el autor- en la teoría de la evolución, en el mito de Prometeo y en la teoría del juicio de Inmanuel Kant.
Dice el Profesor Gracia "La simple insinuación de que cuando un concepto “preestablecido” no comprende a algo que, por el motivo que sea, alguien quiere subsumir en él a toda costa, lo que hay que hacer entonces es prescindir de él o modificarlo hasta donde sea necesario para que así pueda integrarse en él al objeto excluido que, sin embargo, se quiere nivelar con los de la clase abarcada por él, es simplemente algo así como una irritación de la Razón que un pensamiento racional no debe tolerar. Una vez que la evolución dio lugar a la aparición de la especie humana, “acción” y “culpabilidad” humanas son conceptos analíticos, es decir, "a priori", anteriores a toda experiencia. Decir que la acción humana es ejercicio de la capacidad de obrar conforme a fines o que el ser humano tiene capacidad de autodeterminación conforme a algún sentido de su existencia son puras tautologías, y esto sólo podría negarse desde fuera de la Razón. La asociación de ser humano (realidad óntica) con sanción jurídica (creación cultural conforme a valores) es el resultado de un juicio sintético "a priori", pues de acuerdo a la experiencia, una sanción en sentido estricto, sólo puede ser pensada y tener sentido en relación con las propiedades ónticas específicas del ser humano, es decir, con las capacidades de obrar racionalmente conforme a fines y de autodeterminación ante una pluralidad de fines alternativos y excluyentes susceptibles de realización (los justos, o los injustos, tertium non datur)". 

6.7.14

SEÑORÍAS

 Por Ignacio Castro Rey 
 En esta época donde se nos cobra por todo, una mañana de mayo el Estado te concede una visita gratuita para que goces, con tus jóvenes alumnos, de la experiencia de una hora con la elite parlamentaria que nos gobierna. Se trata de una sesión plenaria, pero sólo se discute un Anteproyecto de Ley sobre Parques Nacionales presentado por el partido en el gobierno. Uno podría esperarse dos horas de aburrimiento, el típico tedio burocrático y procedimental. ¡Qué va! Ya nos gustaría. Es justo destacar, antes de nada, la alegría sureña de los funcionarios, su buen humor, su espontaneidad, su paciencia. Está claro que, a pesar de la severidad de los controles que protegen a uno de los corazones sagrados del Estado, no estamos en el impecable Norte. En realidad, este relajo típicamente español es lo único serio y humano en el sacrosanto edifico: los policías, ujieres y asistentes que hacen su discreta labor. Después, con los políticos, vendrá la impresión desoladora. No sé si considera normal lo que vimos, podría al menos resultar dudoso. Primero, a las 10’30 apenas hay nadie. Incluso la Mesa del Congreso está prácticamente vacía. Nuestras señorías, con un sueldo que –con dietas y demás- cuadruplica al de un ciudadano medio que tenga la suerte de trabajar, no se toman la molestia de madrugar. ¿Para qué? Si existiera la política, parece que realmente está en otra parte, en las criptas de las multinacionales o de los partidos. Como comenta una joven visitante, todo lo que vimos en esa hora escasa parecía el ensayo de una sesión real que nunca llegó a producirse. La segunda noticia es que, suponiendo que haya oradores –parte de ellos, ni saben hablar-, apenas hubo oyentes. Quiero decir que, literalmente, nadie escuchó a nadie. El mismo individuo que, sin sufrimiento visible, ha hablado a solas en la tribuna –hasta la Vicepresidenta de la cámara le ha ignorado, consultando su móvil- se sienta después para ignorar al siguiente o, sencillamente, salir del hemiciclo. ¿Visite nuestro bar?

30.6.14

CREAR DOS, TRES, MUCHOS TRIBUNALES DE OPINIÓN

Desde la creación del Tribunal Russell- Sartre (1966) hasta la actualidad, la importancia y gravitación de los tribunales de opinión no ha sido valorada, extrañamente, en su verdadera dimensión, defección ésta que se advierte particularmente en las academias de derecho, pero que constituye una constante de la política y el derecho internacional. Tanto aquel, como el Tribunal Permanente de los Pueblos, o las diferentes comisiones de verdad (dentro de la cuales, la sudafricana es una referencia obligada, aún a sabiendas de las distintas valoraciones que existen sobre su cometido), han significado un avance sustancial en materia de construcción de instancias de denuncia, enjuiciamiento y condena de hechos significativos que implicaron, a lo largo de la historia, estremecedoras experiencias de afectación de Derechos Humanos fundamentales. Lo ocurrido con los crímenes estadounidenses en Vietnam, el genocidio que implicó el apartheid o los procesos seguidos contra empresas multinaciones, son ejemplos que dan plena fe de la relevancia de decisiones que, aunque no obligatorias, ponen en evidencia su condición superadora respecto de dos connotaciones regresivas del sistema jurídico internacional. Una, es la profunda selectividad a la hora del juzgamiento de los más horrendos crímenes masivos, que generalmente han culminado en la más absoluta impunidad de los mismos, en tanto y en cuanto fueran cometidos por las potencias hegemónicas o los vencedores de las distintas guerras. Otra, es la originalidad de sustitutir el castigo -única reacción prevista institucionalmente por las agencias del derecho internacional- por novedosas y superadoras estrategias no punitivas. Como la verguenza reintegrativa, el perdón, la reparación o, particularmente, la comprobación de los crímenes masivos y sus responsables, y la consecuente denuncia de los mismos antes la comunidad internacional. Esta última alternativa tiene una potencia incalculable, de cara a la deslegitimación de los tribunles internacionales, extremo éste del cual nos hemos ocupado reiteradamente en este medio. No fué la ONU, ni la CPI, ni los tribunales creados especialmente para juzgar determinados conflictos (TPIY, TPIR, etcétera), los que han avanzado en la persecución y enjuiciamiento de verdaderas masacres perpetradas por el imperialismo, sus socios, o las grandes empresas multinacionales. La consolidación de un sistema de control global punitivo, que se expresa unilateralmente a través de guerras, operaciones policiales a gran escala, embargos, bloqueos o "intervenciones humanitarias" que encubren sistemáticas violaciones al derecho internacional, exige la construcción de instrumentos de respuesta democráticos, en manos de los millones y millones de militantes de todo el mundo que observan azorados la fascitización creciente de las relaciones internacionales. La creación de nuevos tribunales de opinión supone una instancia válida para contrapesar las asimetrías de las instancias orgánicas sistémicas, cuyos resultados están a la vista. También, importa un desafío logístico, organizativo, pero sobre todo político e ideológico, a la hora de concitar interés sobre estas vías no convencionales de resolución de los grandes conflictos y la predisposición que los militantes, intelectuales, luchadores sociales y académicos de todo el mundo muestren de cara a estas iniciativas.

29.6.14

GAVRILO

El 28 de junio de 2014 se conmemoró el centenario del atentado protagonizado en Sarajevo por el militante Gavrilo Princip contra el heredero del trono del imperio austrohúngaro, Francisco Fernando, en el que también perdiera la vida su esposa Sofía Chotek. La historiografía occidental ha asumido esa fecha como el inicio de la Primera Guerra Mundial. En verdad, el ataque que, casi inesperadamente, llevó a cabo este joven nacido en Obljaj, Bosnia, en el marco de la extrema pobreza que imponía a naciones y pueblos oprimidos el absolutismo de los Habsburgo, fue un disparador que precipitó el conflicto, que dio comienzo formalmente casi un mes después. El 28 de julio, Austria Hungría declaró la guerra a Serbia. En el medio, hubo un inaceptable ultimátum que Viena cursó a Belgrado, intentando imponer condiciones humillantes, mientras terminaban de madurar las condiciones objetivas y subjetivas que conducían a la catástrofe. La gran guerra fue, en rigor, bastante más que la mera réplica a un atentado de ribetes épicos, que terminó concretando una operación que había fracasado pocas horas antes (el mismo día de San Vito y de la conmemoración de la batalla de Kosovo). Resumió las complejidades de una sorda lucha inter imperialista a la que Alemania, unificada recién en 1871, había llegado fatalmente tarde. Sabemos que el capitalismo recurrió históricamente a las guerras como forma de superar sus crisis cíclicas. Este caso no fue una excepción. Por el contrario, la conflagración estalló una vez que el capitalismo monopólico europeo había superado un modelo de baja escala y libre competencia, protagonizado por pequeños burgueses industriales y comerciantes, dejando paso a una disputa desembozada entre potencias lanzadas a la conquista de mercados de ultramar, nuevos recorridos comerciales, materias primas y otras riquezas de sus colonias o de otras a las que pensaban acceder a sangre y fuego.

27.6.14

VIVIR SIN CHÁVEZ (Y LA BÚSQUEDA DE UN DERECHO EMANCIPADOR)

La muerte del emblemático líder bolivariano ha producido un cimbronazo político que los pueblos latinoamericanos no han terminado de procesar. A su influjo, y bajo la gravitación de su liderazgo, la mayoría de los países de la región comenzaron, profundizaron, reanudaron o acompañaron una nueva forma de relacionarse con el mundo y, fundamentalemente, de ponerse de pie frente a las nuevas prácticas coercitivas imperiales. Caracterizadas por el control de cuatro flujos decisivos: la información, las finanzas, los gigantescos fenómenos de desplazamientos forzados y la capacidad de disuasión militar. América Latina, con el venezolano en vida, había logrado comenzar a disputar esos arduos territorios.
El proceso sostenido de integración regional, la autonomización -variopinta- de las economías nacionales, los intentos todavía inconclusos de fortalecimiento de los organismos de cooperación política, económica y cultural, y las posiciones dignas sostenidas frente a los escandalosos hechos de espionaje, intervención, preparación de distintas especies de golpes blandos, fueron, indudablemente, mucho más fuertes con el venezolano en vida.
También la resistencia respecto de organizaciones paraimperiales como la OEA o la CIDH, de las que América Latina debe independizarse más temprano que tarde. Como un objetivo estratégico, pero cada vez más urgente.
La tarea no será fácil. La búsqueda de un sistema emancipador común de regulación de la conflictividad es una asignatura pendiente que no puede postergarse. Nexos cada vez más visibles atraviesan transversalmente las vicisitudes de todo orden que los pueblos del Sur deben afrontar. Y los organismos creados por los países hegemónicos no son, precisamente, fiables. Mucho menos, justos. El imperio ha mostrado, en varias oportunidades, su rostro actual. Que nos toque ahora, nuevamente, a los argentinos, padecer la angustiosa ordalía de la deuda, es una más de estas prácticas de control y dominación. Por supuesto que trascendente. Pero no la única. Para eso es necesario no abandonar la idea de crear organismos propios que, desde el punto de vista del Derecho Internacional de los pueblos subalternos, nos permita crear un bloque sin tutelas ni coerciones que terminen impactando sobre nuestras futuras generaciones, hasta someterlas al vasallaje. Porque eso sería consentir nuevos crímenes contra la humanidad.
Los pretendidos créditos de los buitres pueden dar lugar a instancias obligatorias de máxima crueldad. Se trataría, en principio, de embargos. Pero sabemos que la retórica imperialista es intencionadamente imprecisa. Si estos son embargos, lo de Cuba es un bloqueo, no un embargo. Y, en cualquier caso, ha durado décadas. Con perjuicios enormes a todo nivel para el pueblo caribeño. Por eso es necesario intentar la construcción de un derecho liberador. Y no parece prudente perder más tiempo.

17.6.14

EL CÓDIGO PENAL Y EL VIEJO TOPO

“En todas las manifestaciones que provocan el desconcierto de la burguesía, de la aristocracia y de los pobres profetas de la regresión reconocemos… al viejo topo que sabe cavar la tierra con tanta rapidez, a ese digno zapador que se llama Revolución”.

Pasaron, desde ese entonces, casi 20 años. Eran aquellas épocas en las que, en general, la táctica y la estrategia política en las academias de derecho se entrelazaban hasta indiferenciarse. Ese proceso de mimetización  política imponía a la militancia, como seguramente ocurría en muchos otros saberes, optar por refugios inconfortables que obligaban a traumáticas argamasas para construir alianzas colectivas mínimas. Eran los microrrelatos sobrevivientes(casi desconocidos por entonces en la pacata y conservadora comunidad jurídica local) instalados de manera subrepticia, casi clandestina, pujando por un pensamiento crítico. Los Derechos de los reclusos, el garantismo, el minimalismo, el abolicionismo penal,  la perspectiva de género, el derecho internacional de los Derechos Humanos, la protección del medioambiente, los nuevos sistemas procesales adversariales, etcétera.

Eran  esos, también,  los primeros momentos de la carrera de Abogacía en la Universidad Nacional de La Pampa. Y a esto me quiero referir, en definitiva. A un hecho auspicioso que los más viejos comenzamos a ver como una alternativa de pensamiento crítico que atravesara la acotada realidad de la dogmática jurídica  y se planteara incidir en las condiciones de control y dominación social, en las formas de articulación de los discursos cotidianos y en la discusión del rol de los intelectuales orgánicos, entre otras cuestiones no menores de la superestructura, pero también de la estructura social.

16.6.14

EL DELITO DE SEDICIÓN EN LOS ESTADOS CONSTITUCIONALES DE DERECHO


El código penal argentino trata el delito de sedición en un único capítulo que se ocupa de describir dos conductas típicas diferentes. 

La primera de ellas, a la que podríamos caracterizar como sedición en su forma genérica, la aborda en el artículo 229, describiendo conductas diferentes a la rebelión contra el gobierno nacional, claramente incompatibles con la vida democrática, circunscriptas en este caso a armar una provincia contra otra, alzarse en armas para cambiar la Constitución local, deponer alguno de los poderes públicos de una provincia o territorio federal, arrancarle alguna medida o concesión o impedir, aunque sea temporalmente, el libre ejercicio de sus facultades legales o su formación o renovación en los términos y formas establecidas en la ley. 

En el artículo 230, por su parte, el código contempla supuestos igualmente atentatorios contra el orden institucional, que algunos autores caracterizan como "motín". El inciso primero de dicho texto legal, penaliza a los miembros de una fuerza armada o reunión de personas que se atribuyeren los derechos del pueblo y peticionaren a nombre de éste, conducta que también fulmina la Constitución Nacional en su artículo 22. El inciso segundo del mismo artículo, sanciona a los que se alzaren públicamente para impedir la ejecución de las leyes nacionales o provinciales o las resoluciones de los funcionarios nacionales o provinciales, cuando el hecho no constituya un delito más severamente penado. Con lo que, este último tipo penal, adquiere, al parecer, una función “residual” que cedería frente a conductas más graves que atenten contra los poderes públicos y el orden constitucional.

En los dos artículos en los que el código analiza el delito de sedición, se observa una preocupación del legislador por adecuar las conductas típicas a expresos mandatos constitucionales.

15.6.14

"PUTIN LE PUSO FIN AL UNILATERALISMO"

 “El mundo ya no es un lugar unipolar, como era antes de la llegada del presidente Vladimir Putin. EE.UU ya no va a ser el amo del mundo”, afirmó el vicepresidente de la República Srpska, Emil Vlajki  (foto). “La civilización occidental pretende ser la comunidad internacional. En este caso hablamos sobre EE.UU, Europa Occidental, Australia, Canadá y así sucesivamente. Pero esto es sólo una pequeña parte de la comunidad internacional y creo que éste no es más un mundo unipolar. Y ahora con la aparición de Rusia y China, y tal vez la de India, Brasil, pero en este momento con China y Rusia, ya no pueden (los países occidentales) ser los dueños, si puedo decirlo, del mundo”, dijo Vlajki a la emisora La Voz de Rusia, según destaca en su edición digital del día de la fecha el diario Russia Today
“En los últimos 20 años, EE.UU y Europa Occidental eran realmente los amos del mundo, pero ahora con Putin no creo que esto vaya a continuar”, añadió el vicepresidente de la República Srpska, una de las dos entidades políticas que forman la república federada de Bosnia y Herzegovina (una creación unilateral  de los vencedores después de las últimas contiendas balcánicas), refiriéndose a las actuales experiencias de control global punitivo..

Según Vlajki, Washington tiene en sus intereses nacionales, “debido a que están liderando la nueva guerra fría contra Rusia”, “establecer el escudo antimisiles en las fronteras de Rusia” con el fin de controlarla. “Ese es su interés y Ucrania tiene una frontera con Rusia y el interés nacional de Estados Unidos es el escudo con el fin de herir a Rusia”, argumenta este político, intelectual y académico, autor del libro “Demonizando a los serbios”, un trabajo que exhibe una posición alternativa a los relatos hegemónicos en lo que concierne a la realidad de la guerra en la antigua Yugoslavia y el posterior proceso de resolución de dicho conflicto. Finalmente, Vlajki calificó las sanciones contra Rusia como “ridículas”.

14.6.14

ABOLICIONISMO, MINIMALISMO Y CRÍMENES CONTRA LA HUMANIDAD

Las respuestas que el sistema penal internacional, todavía en lento y arduo proceso de consolidación, atravesado por la volatilidad de las nuevas configuraciones geopolíticas multipolares que coexisten dificultosamente con un poder imperial militar unilateral, ha conferido a algunos crímenes contra la Humanidad, pueden resumirse,en general, en experiencias punitivas, reservadas generalmente para los derrotados en las guerras.
          Esta expresión sistémica, recurrente desde Nüremberg y Tokio hasta la actualidad,  sin demasiadas modificaciones, ha contribuido decisivamente a legitimar y universalizar una ideología punitiva hegemónica, destinada al control  de los insumisos y los diferentes, apelando en muchas oportunidades al eufemismo de las “intervenciones humanitarias” armadas, como vía de reproducción de las relaciones de producción y el orden ecuménico establecido.
Estas lógicas, por supuesto, no  podrían haberse afirmado a lo largo de la historia, si no hubieran estado en sintonía con los sistemas de creencias dominantes, muchas veces construidos desde los aparatos ideológicos y represivos del Estado, a través de un fabuloso proceso de penetración cultural y alienación colectiva.
Uno de los productos culturales más violentos derivados de la imposición de estos relatos binarios es el sistema penal, que se ha comportado, tanto a nivel global como interno, como un instrumento asimétrico y sesgado de criminalización y control social punitivo.

Por supuesto, esta realidad abarca también a las respuestas coercitivas brindadas respecto de algunos ofensores en materia de crímenes masivos. 

8.6.14

PRESENTAN EL LIBRO "¿POR QUÉ EL CHE FUE A BOLIVIA?"

Daniel de Santis presentará en Santa Rosa su libro "¿Por qué el Che fue a Bolivia", el próximo miércoles 11 de junio, a las 20 horas, en el Salón Azul de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad de La Pampa.
Daniel De Santis nació en 1948. A los veinte años comenzó su militancia socialista, en 1971 se incorporó al PRT-ERP, en 1975 era dirigente de los obreros de la fábrica Propulsora Siderúrgica, desde donde llevaron adelante tres meses de huelga, y enseguida integró el Comité Central del partido. Durante la dictadura estuvo exiliado. Participó de la Revolución Sandinista. Regresó al país en 1983, y se graduó como profesor en física. Impartió sus clases en los secundarios de La Plata. Creó posteriormente la Cátedra Che Guevara en la Universidad de La Plata en 2003, dos años después de lo que llama la rebelión popular de 2001.
El libro recorre, polemiza e intenta explicar, recurriendo a profusas citas bibliográficas y expresivas posiciones ideológicas, a lo largo de más de cuatrocientas páginas, un hecho político e histórico que ha dado lugar a las más variadas interpretaciones en la militancia política revolucionaria de todo el mundo.
Para explicar por qué, en su visión, el Che Guevara emprendió su campaña en Bolivia (una decisión que entiende correcta), De Santis analiza la evolución de la estrategia de poder en el marxismo y el desarrollo de este metarrelato en América Latina. Desmenuza, a lo largo de tres capítulos de su obra, la historia de la Revolución cubana, las experiencias revolucionarias de mediados del siglo pasado, y concluye haciendo una reseña de la no siempre recordada revolución boliviana de 1952. 
En síntesis, un encuentro para escuchar, analizar, contextualizar y, fundamentalmente, debatir.

LAS CONSECUENCIAS DEL BLOQUEO A CUBA (A PROPÓSITO DEL PEDIDO DE CLINTON A OBAMA)

"La ex Secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton afirma en su libro "Hard Choices" (Opciones Difíciles) que exhortó al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a levantar el bloqueo contra Cuba por considerarlo contraproducente.
Desde hace más de 50 años, el gobierno de Washington mantiene un cerco económico, comercial y financiero contra la nación caribeña y, según estimaciones oficiales, ha costado a su pueblo más de un billón 157 mil 327 millones de dólares, reseña Prensa Latina.

El argumento principal que según Clinton dio al jefe de la Casa Blanca fue que la medida punitiva dejó de ser conveniente para Estados Unidos y no fomentaba los supuestos cambios que se pretende estimular en el país antillano, según fragmentos de la obra que reseñan también otros temas polémicos de política exterior",  señala el periódico cubano Granma.
En rigor, Clinton ha afirmado en su libro- según consignan los diarios occidentales- que el embargo le ha dado a los líderes comunistas Fidel y Raúl Castro una excusa para no poner en marcha reformas democráticas. Y dice que la oposición de algunos elementos del Congreso a la normalización de relaciones ha dañado tanto al pueblo estadounidense como al cubano.
‘Desde 1960, Estados Unidos había mantenido un embargo contra la isla con la esperanza de sacar a Castro del poder, pero sólo logró darle alguien a quien culpar por los problemas económicos de Cuba’, escribió.

7.6.14

INCREMENTO EXPONENCIAL DEL SECUESTRO INSTITUCIONAL EN BRASIL

Hace algunos años (no demasiados) nos espantaba la cifra aproximada de ocho millones de personas presas en todo el mundo. Lejos de revertirse, esa tendencia macabra se ha incrementado hasta multiplicarse en los últimos tiempos. La mayoría de los países ha aumentado el suplicio del cautiverio. En América Latina, esa práctica violatoria de la condición humana ha registrado un crecimiento sostenido.
El caso de Brasil es francamente conmovedor. Acaba de llegar, según datos del Consejo Nacional de Justicia de ese país, a la cifra de 715655 personas privadas de libertad, incluyendo las que se encuentran cumpliendo prisión domiciliaria (se registran 148000 personas en esta condición). Con estos datos, Brasil pasa a tener la tercera mayor población prisionizada del mundo, según datos del ICPS (Centro Internacional de Estudios de Prisiones, de Londres), consignados por  el propio Consejo de Justicia brasileño. De esta manera, el país latinoamericano supera a Rusia, que encierra  676.400 personas y se ubica únicamente por debajo de Estados Unidos y China.
Con estas tasas de prisionización (358 cada 100.000 habitantes), Brasil sufre un déficit estimado en 210000 plazas en sus establecimientos carcelarios. Por lo tanto, no es difícil imaginar las condiciones en que se ejecuta la pena de prisión. Durante el pasado mes de enero, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos había expresado su preocupación por el "terrible estado" de las cárceles brasileñas y urgió a las autoridades de este país a mejorar su sistema penitenciario, recomendando la reducción de la población reclusa y el cumplimiento de condiciones dignas de alojamiento. En este marco de máxima sensibilidad, merece destacarse un último dato oficial. Brasil posee un 30% de presos preventivos (provisorios). Argentina, en cambio, alcanza un porcentaje estimado por el propio organismo brasileño de un 50,3%  de presos sin condena.

4.6.14

CAPITALISMO GLOBAL Y DERECHO INTERNACIONAL CRÍTICO (II)

El trabajoso desarrollo que a partir de la segunda mitad del siglo XX fue alcanzando el sistema penal internacional (particularmente durante el período ubicado entre los juicios de Nüremberg y Tokio y la creación de la Corte Penal Internacional) indudablemente estuvo signado por la necesidad y la demanda global de brindar respuestas al fenómeno recurrente de los crímenes de masa, un legado “polemogéneo" e inédito de la modernidad, consistente en la eliminación sistemática y estructural de agregados enteros de personas, con el objeto de reorganizar una sociedad sobre las nuevas bases propuestas por los perpetradores.
Las respuestas que ese sistema en pleno proceso de construcción y consolidación ha proporcionado (solamente) a algunos hechos de exterminio, que repugnan a la conciencia colectiva de la humanidad, no trascendieron hasta ahora las lógicas de la clásica ecuación  infracción-castigo, y en este último caso el castigo se limitó casi exclusivamente (dejando al margen abominables y sumarias ejecuciones) a la aplicación de graves penas privativas de libertad a los vencidos en los conflictos armados.

3.6.14

CAPITALISMO GLOBAL Y DERECHO INTERNACIONAL CRÍTICO (I)

Cualquier interpretación que se intente hacer respecto de la sociedad de la modernidad tardía y sobre las particularidades del Derecho penal internacional actual debe incluir una necesaria referencia a la crisis más profunda que registra el capitalismo global desde 1929.
Es de reconocer que el impacto ha sido de tal magnitud que ha logrado transformar las predicciones y certezas habituales de los analistas económicos, en incógnitas diversas, hasta ahora sin respuestas.
Las preguntas de los economistas y las distintas agencias estatales mundiales se reparten entre las irresueltas incógnitas que  intentan diagnosticar el alcance, la duración y la profundidad de estas drásticas transformaciones, y las que se plantean qué hacer frente a las mismas.
Hasta ahora, el sistema ha intentado recomponerse con rápidos reflejos y pragmáticas recetas, adoptadas a partir de la crisis estadounidense y luego mundial, mediante un paquete de medidas duramente ortodoxas que se direccionan a auxiliar financieramente a la banca, a costa de brutales ajustes y recortes del gasto público de los Estados, que impactan, como siempre ocurre, en el bolsillo y la economía de los sectores populares.

Pero las verdaderas y últimas razones de la crisis, su  naturaleza y sus consecuencias sociales, constituyen cuestiones no dilucidadas por parte de los operadores financieros, las corporaciones multinacionales y los medios de comunicación occidentales. La magnitud del quebranto ha provocado también disidencias al interior de los intelectuales progresistas de todo el mundo. 

19.5.14

GENOCIDIO Y PRÁCTICAS CONCENTRACIONARIAS EN LA PATAGONIA ARGENTINA: ¿EL PRIMER GENOCIDIO REORGANIZADOR DE LA MODERNIDAD?

Se ha afirmado que “los Derechos Humanos no han sido creados por el derecho escrito: éste los reconoce y los confirma. En ese sentido, los Derechos Humanos no son una concesión del Estado, que debe reconocerlos, protegerlos y garantizarlos. Si esto es así, los Derechos Humanos tienen una fundamentación ética y constituyen la protección jurídica e institucional de una serie de condiciones para poder vivir una vida digna, vale decir vivir una vida conforme a la idea de que la vida humana es valiosa y como tal debe ser repetada y protegida”[1].
El extermino masivo de seres humanos es un fenómeno incorporado a la historia humana desde tiempos inmemoriales. Los primeros relatos escritos ya dan cuenta de terribles matanzas, e incluso las describen las sagradas escrituras.
Las narraciones épicas clásicas aluden a los exterminios ocurridos durante el arrasamiento de Troya por los griegos, el aniquilamiento de Cartago por los romanos, las sangrientas campañas del Gengis Khan[2], las  cruzadas, las guerras de religión en Francia y más recientemente, las cruentas colonizaciones de los pueblos de ultramar por parte de las potencias centrales europeas, en especial la conquista de América.
El concepto de genocidio, no obstante, constituye -como ya hemos señalado- un término moderno, un insumo teórico acuñado recién a comienzos del siglo pasado como resultado del asesinato de un millón y medio de armenios por parte del Estado turco, que se reedita posteriormente en el holocausto judío a mano de los nazis. La pregunta es si, efectivamente, el holocausto armenio ha sido el primer genocidio moderno, la primera evidencia de una práctica social reorganizadora que echa mano al exterminio sistemático de otro al que decide aniquilar para reorganizar una sociedad en base a la cosmovisión de los perpetradores.

17.5.14

LA PAMPA Y LA DEMANDA CONTRA MENDOZA: ¿Y SI ADEMÁS ESTUVIÉRAMOS FRENTE A UN DELITO CONTRA EL MEDIO AMBIENTE?

En las últimas horas, el  Estado provincial interpuso una (nueva)  demanda contra Mendoza en el marco del histórico  y legítimo reclamo por el Río Atuel. Nos hemos ocupado arduamente del tema en este espacio. Eso nos convoca a problematizar conclusiones provisorias y actualizar una perplejidad fundamental: la posibilidad de que estemos ante un fabuloso delito contra el medio ambiente, extrañamente invisibilizado a lo largo de la historia, continuo, voluntario y perfectamente verificable.


Reiterando conceptos ya expresados en artículos e investigaciones propias previas, y complementando  las mismas con  insumos conceptuales y jurídicos dignos, al menos, de análisis y discusión, nos animamos a hacer este largo pero necesario planteo, tendiente a escrutar la viabilidad de una acción penal paralela a las vías judiciales intentadas hasta el momento. Y a pensar aquello que, como decía Heidegger, nos ha sido escamoteado pensar.

16.5.14

ENTREVISTA BRINDADA A LA REVISTA PECAT


Transcribo a continuación la versión en español de la entrevista virtual concedida a la reconocida revista serbia Pecat, que debería salir publicada en la próxima edición semanal de la misma.


    La portada de su libro “Sociología del control global punitivo” demuestra una foto que incita muchas memorias y mucha emoción entre lectores serbios. Nos puede comentar el significado de ese escenario y como está relacionado con las tesis principales del libro.

El bombardeo de un país europeo por parte de la OTAN, sin autorización de la ONU, bajo el pretexto de una “intervención humanitaria”, nos conmovió a todos. Era la confirmación que algo diferente y terrible se estaba gestando en materia de afirmación de nuevas relaciones de poder internacional. Algunos alumnos, atentos y sensibles frente a esta masacre, me hicieron ver esa imagen como una síntesis ajustada de una nueva era, caracterizada por prácticas prevencionistas y retribucionistas extremas a nivel global.

8.5.14

ALGO MÁS (MUY POCO) SOBRE EL NUEVO ANTEPROYECTO DE CÓDIGO PENAL







La Argentina se debe un código penal compatible con las características de su conflictividad, acorde con las convenciones y tratados internacionales que la obligan y con la propia Constitución Nacional. El código actual responde a una matriz del siglo XIX  y desde su puesta en vigencia en 1922 ha sufrido centenares de modificaciones, muchas de las cuales se introdujeron en los últimos años y alteraron drásticamente su espíritu original y algunos requisitos básicos del derecho penal democrático, tales como la proporcionalidad de las penas, a la vez que profundizaron la selectividad propia de todo sistema punitivo.
Por eso, el anteproyecto de reforma supone un avance indudable en materia legislativa, dogmática y político criminal, más allá de las limitaciones que el texto exhibe y que seguramente pueden atribuirse a la necesidad de encontrar consensos entre redactores que provienen de tradiciones ideológicas y jurídico penales diferentes. Por ejemplo, creo que podría haberse intervenido más activamente (y mejor) en la adecuación de las nuevas  prácticas que agreden el medio ambiente o actualizar las conductas mediante las que se llevan a cabo los aatentados de nuevo cuño contra el orden constitucional y la vida democrática. Pero ambas son observaciones personales que no desemerecen en absoluto el ateproyecto como alternativa táctica superadora del estado actual de la legislación interna en materia penal.

7.5.14

LA LIQUIDACIÓN NUMÉRICA DEL OTRO

Por Ignacio Castro Rey

La agonía del Eros (Byung-Chul Han, ed. Herder) constituye la obra reciente de un provocador singular. Todo el librito de Han, apenas ochenta páginas teñidas de una extraña espiritualidad, es a la vez una constante agresión contra nuestras convicciones actuales. Corto y largo a la vez, La agonía del Eros mezcla a Freud con Heidegger en un tenaz elogio del beneficio del trauma, de la urgencia de alimentarse en una renovada escena originaria. “En el infierno de lo igual, la llegada del otro atópico puede asumir una forma apocalíptica. Formulado de otro modo: hoy sólo un apocalipsis puede liberarnos, es más, redimirnos, del infierno de lo igual hacia el otro” (p. 12).

Han estudia con detalle la depresión como enfermedad narcisista. La sociedad de la transparencia es a la vez la sociedad del cansancio. Conduce a una relación consigo mismo exagerada y patológicamente recargada. El sujeto narcisista-depresivo está agotado y fatigado de sí mismo. Carece de mundo y está abandonado por el otro (p. 11).  Así, se derrumba en sí mismo. En una especie de inversión perversa de la autonomía kantiana, el sujeto obedece ahora a un poder que viene de adentro, de los tejidos más secretos del psiquismo. Obedece a un amo social, pero que parece interior.

27.4.14

LA CULTURA DE LA PENALIDAD EN SU LABERINTO

En un contexto histórico donde la cultura de la penalidad ha alcanzado consensos sin precedentes, operando como criterio organizador de la vida cotidiana, el arraigo del castigo como forma de resolver los conflictos sociales aparece como un instrumento indispensable y excluyente, construido por saberes distintos que han interactuado en el caso de manera complementaria. Si la réplica violenta frente a la ofensa configura un insumo cultural ancestral, si hasta el derecho penal liberal ha legitimado la imposición de penas, sujeta a la verificación de un piso de garantías y criterios de racionalidad y acotamiento del poder punitivo, no nos debería extrañar que esas mismas racionalidades punitivistas se hayan impuesto en los códigos penales y en las tradiciones y posteriormente las normas penales internacionales. Mucho menos, si el punitivismo en materia de violación de Derechos Humanos fundamentales ha impregnado en buena medida los discursos progresistas y ha marcado a fuego su retroceso teórico.

25.4.14

LAS BASES ACTUALES DEL DERECHO PENAL GLOBAL

Los discursos y las prácticas securitarias de la modernidad tardía se han impuesto tanto a nivel interno (Derecho penal de los Estados), como a nivel global (Derecho penal internacional y Justicia universal), sin demasiada oposición por parte de las multitudes, exacerbando un neopunitivismo retribucionista y prevencionista extremo, mediante una progresiva desformalización y funcionalización del derecho penal, en una arquitectura diseñada para aniquilar a los enemigos internos y externos mediante ejercicios policiales de inusual violencia.

24.4.14

EL PRIMER GENOCIDIO DEL SIGLO XX

          El mundo conmemora el 99º aniversario del genocidio armenio. Una práctica de exterminio perpetrada por el estado turco y que algunos catalogan como el primer genocidio de la modernidad. Como todo crimen de masa, precedieron a la matanza condiciones de probabilidad objetivas y subjetivas. Algo ya hemos señalado sobre el tema, pero aún así no es ocioso reiterarlo, para entender a los genocidios como los crímenes más terribles que se cometen contra la Humanidad en su conjunto.

Si mejor se prefiere, como la expresión más destructiva de la violencia, en la que los Estados poderosos utilizan la ideología como sustento de sus actos criminales, desatando su agresividad en un plan sistemático e inexorable para aniquilar a un pueblo[1].
Los mencionados procesos de radicalización ideológica, entendidos como condicionamientos acumulativos, como precondiciones que profundizan la situación de vulnerabilidad de las víctimas[2], van desde las tentaciones racistas hasta la asunción de la propia ilegalidad en la comisión de estas prácticas como un derecho y un deber de identidad nacional, elemento éste muy presente en el imaginario y las narrativas de los genocidas argentinos[3].
Estas lógicas militarizadas, aunque primitivas, no son originales. Durante todo el siglo XX, las grandes matanzas fueron precedidas por una fascistización de los discursos y las relaciones sociales, por pulsiones de muerte autoritarias que fueron socavando la convivencia armónica entre minorías y mayorías, o entre Estados dominantes y Estados dominados, que culminaron siempre en ejercicios de exterminio estremecedores.
La idea paranoica de la “amenaza” externa o interna exhibe un desarrollo histórico sin demasiadas variantes y con muchas regularidades de hecho, que se reiteran, como veremos, en la mayoría de los crímenes masivos que asolaron a la humanidad[4].

LA PRESENTACIÓN

Presentaré mi trabajo "Sociología del Control Global Punitivo. Apuntes sobre la Seguridad, la Guerra y la Paz",  en la Feria del Libro, el día 3 de mayo próximo a las 18,oo horas. Nos acompañará en la presentación el periodista Modesto Emilio Guerrero.El encuentro se celebrará en el Stand de la Provincia de La Pampa (Número 3010), Pabellón Ocre, Predio Ferial de Palermo. Aprovechamos este medio para invitar a todos nuestros amigos a acercarse al Stand, para poder encontrarnos, reflexionar e interactuar sobre los temas que el libro aborda

17.4.14

JUSTICIA PENAL E INTERESES DE CLASE.

Según enseña Zaffaroni, "el poder no es algo que se tiene, sino algo que se ejerce, y puede ejercérselo de dos modos, o mejor, admite dos manifestaciones: la discursiva (o de legitimación) y la directa"."Los juristas (penalistas) ejercen tradicionalmente –desde las agencias de reproducción ideológica, el poder discursivo de legitimación del ámbito punitivo, pero muy escaso poder directo, que está a cargo de otras agencias. Su propio poder discursivo se erosiona con el discurso de las agencias políticas y de comunicación, paralelo y condicionante del elaborado por los juristas en sus agencias de reproducción ideológica (universidades, institutos, etc). El poder directo de los juristas dentro del sistema penal se limita a los pocos casos que seleccionan las agencias ejecutivas, iniciando el proceso de criminalización secundaria, y se restringe a la decisión de interrumpir o habilitarla continuación de ese ejercicio".
El rol social del jurista, es, de esta manera, profundamente cultural, y se entrama con narrativas y prácticas que, en orden a la cuestión criminal, pueden ser restauradores y conservadores o, por el contrario, en algunos casos, y bajo determinadas condiciones, asumir formas emancipatorias. Las agencias de decisión jurisdiccional en el ámbito penal, expresan su poder de manera directa.
Si esas agencias de la jurisdicción se encuentran copadas o hegemonizadas por burócratas que se aferran a una concepción banal, conservadora, policíaca, violatoria de los derechos y las garantías de los individuos y grupos sociales más desfavorecidos, sus formas de administrar y resolver la conflictividad pueden conocerse de antemano.
Siempre el burocratismo podrá sacar ases (no necesariamente ingeniosos) de la manga para denostar y –en definitiva- derrotar las causas más justas. Los argumentos nunca será un obstáculo demasiado importante para lograr estos objetivos restauratorios y, por el contrario, la costumbre legitima, en estos casos,  una suerte de reivindicación del propio primitivismo. No se trata de meros "acontecimientos" aislados, de las miríadas microfísicas de Foucault, sino de los aparatos ideológicos y represivos del Estado interactuando de manera sistémica, coaligados para reproducir las condiciones de explotación de las sociedades, para garantizar la sumisión de los grupos sociales más vulnerables. Muchas veces, a través de la cárcel, y muchas otras, añadiendo al castigo "legal" otras formas de sufrimiento adicionales. Son jueces del Estado de policía y no del Estado de Derecho. Casi, jueces parapoliciales, partícipes de un macrorelato totalizante. Creados mediante débiles mecanismos de selección, responderán -siempre- a las pulsiones anticonvencionales e inconstitucionales de los poderes de clase a los que también custodian otros poderes del Estado. Se trata de poderes de la superestructura que garantizan una estructura económica y social determinadas ¿Es esto marxismo? ¿Hablamos en clave marxista? Sí, por supuesto. Pero eso, en definitiva, no es lo que interesa. Lo que importa es destacar las perspectivas y las miradas existenciales frente a horrores tales como el poder punitivo exaltado de los estados, empezando por el poder penitenciario que nadie, o casi nadie, se atreve a cuestionar en el país. Ni las agencias políticas, ni tampoco la mayoría de las jurídicas. Para todas ellas, el existencialismo no se vincula al humanismo. Al revés de lo que Sartre sugería.

13.4.14

LA PRENSA HEGEMÓNICA Y EL CASTIGO: DE CURIOSIDADES, INSIDIAS Y LOS DESPREVENIDOS DE SIEMPRE

La mayoría de los grandes medios de comunicación argentinos  acompañaron, siempre, los excesos que en materia de exacerbación del poder punitivo expresara el Estado a lo largo de la historia reciente del país. Desde la tergiversación grosera y cruel mediante la que exhibían los fusilamientos de la dictadura cívico militar como “enfrentamientos”, que además  justificaban y en algunos casos alentaban, hasta una retórica complaciente con la mano dura y el recorte de los derechos civiles y políticos de los ciudadanos frente a una convenientemente manipulada “inseguridad”. Ésta ha sido la constante de una prensa conservadora, a veces banal, casi siempre aliada a los intereses de las clases dominantes y los sectores más concentrados del capital transnacional.


Llamativamente, estos aparatos ideológicos han decidido, en los últimos tiempos, redoblar sus esfuerzos retóricos y avanzar (también) sobre las políticas que en materia de Derechos Humanos ha llevado adelante el gobierno nacional desde 2003 a la fecha, especialmente en lo que concierne a la forma en que ha resuelto la situación de las personas acusadas y condenadas por delitos contra la Humanidad. Para eso, no han tenido más que valerse de algunas autorizadas voces, tan honestas intelectualmente como desprevenidas políticamente, que accedieron ingenuamente  a escribir en esos diarios inescrutables artículos críticos respecto de la modalidad de gestionar la conflictividad del gobierno, que, más allá de implicar exhibiciones ampulosas  de potencialidad discursiva, les han proporcionado a estos medios las excusas justas para intentar saldar cuentas, en última instancia,  con la realidad de cientos de genocidas juzgados y condenados por tribunales de la República. Que es la intencionalidad que, en realidad, los animaba.